Sí & No: Oscar Contardo

Reportajes y Entrevistas

Sí & No: Oscar Contardo

Por Alejandra Villalobos / Fotografía Juan Pablo Sierra

_SÍ soy peleador, siempre he sido así, me da energía, me moviliza. En general no peleo con gente que piense tan distinto a mí, peleo más que nada por discursos públicos que me parecen equivocados y que encierran supuestos que me parecen dañinos. _NO puedo decir que me den lo mismo los ataques; me afectan, lo que pasa es que no los contesto, y lo que nunca hago es insultar, porque no me parece necesario. _SÍ lamento la existencia humana desde que me despierto hasta que me acuesto. Me molesta desde esa gente que sale de la oficina lentamente haciendo un muro en la vereda hasta la gente que sube por la escalera por el lado izquierdo sin dejar pasar. Todas esas cosas de mala educación o falta de conciencia con los otros me irritan profundamente. _NO lucho con mi ego, lo disfruto. Soy totalmente egocéntrico, pero no sé si más o menos que otras personas. _SÍ soy resentido, es que en este país imposible no serlo. Supongo que la gente que no tiene un grado de resentimiento es porque ha vivido toda su vida en el privilegio, pero si hay un país que provoca razones para el resentimiento es este o Latinoamérica en general. _NO me gusta tener enemigos, pero sí objetivos para pelear. _SÍ soy culposo en algunos aspectos, es una cosa cultural de la que no me puedo desprender. Me genera culpa, por ejemplo, sentir que yo puedo llegar a tener más privilegios que otros -no siendo un privilegiado-. También la pobreza o el sufrimiento ajeno, el desamparo de los viejos…aunque eso es más terror, y puede ser una proyección mía. _NO me da miedo envejecer, pero sí ver cómo mi mundo va a ir desapareciendo. Por eso quiero ser el primero de mis amigos en morir. _SÍ soy clasista, creo que siendo chileno uno no puede no serlo, porque el sistema es así, y en alguna medida uno dice, hace o piensa cosas que son clasistas, pero lo detesto muchísimo. _NO me desilusiono mucho de la gente porque parto de la base de que uno no tiene que esperar mucho de las personas. _SÍ creo absolutamente que el mejor amigo del hombre es el perro. Tengo dos y tendría veinte, son el centro de mi universo. _NO es fácil que llore con una película. Con la última que lloré fue con Central do Brasil hace un montón de años. _SÍ le doy muchas vueltas a las cosas. Me pasa mucho lo del ‘espíritu de la escalera’, es decir, pensar en todas las cosas que uno pudo haber dicho, pero no dijo en el momento, por ejemplo, cuando te dicen una pesadez; eso me puede desvelar. Por lo mismo, mi vida desde la adolescencia ha estado orientada a contestar y evitar el espíritu de la escalera. _NO creo en Dios, y no tengo el recuerdo de alguna vez haber creído. Pude haber tenido la idea de una especie de paralelo espiritual, pero nunca de una figura ‘todopoderosa’, porque es ridículo. _SÍ creo que la iglesia católica tiene un tremendo poder en Chile, un poder para establecer discursos morales que incluso afectan cuando no eres parte de esa iglesia. Cuando me enteré de los abusos que cometieron dije “qué es esto”, por eso escribí Rebaño, una investigación que duró cuatro años y que habla del abuso de poder, de consciencia y sexual en una institución cuyo principal valor es el prestigio ético, y cómo encubrieron este pozo oscuro de inmoralidad. _NO están libres de pecado los Jesuitas. Son una congregación hábil que tiene un vínculo especial con la clase alta, y han logrado ser percibidos públicamente como libres del escándalo, pero también están al centro. Nadie se salva. _SÍ creo que la política interna de sexualidad en la doctrina católica es ‘la madre del cordero’ de la crisis de la iglesia; la manera en cómo el sexo y el deseo se concretan en formas de vida que niegan esa existencia y la pervierten son el origen.

Señas

Periodista y escritor.
44 años.
Foco actual: Columnista de La Tercera. Acaba de lanzar su último libro, Rebaño.

 

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