Poderosa Z

Reportajes y Entrevistas

Poderosa Z

Por constanza espinoza / fotografías nicolás abalo / maquillaje y pelo yani urbina

Nacieron con internet, crecieron en un mundo hiperconectado que marcó su forma de relacionarse, no se despegan de su teléfono y son amantes de aplicaciones como Instagram. Así es la generación de los ‘centennials’, jóvenes autónomos que se tienen mucha fe y a quienes les impresiona que los ‘adultos’ no se den cuenta de lo mucho que ha cambiado el mundo.

¿Quiénes son?
De acuerdo con los expertos, no hay un consenso en su nombre ni tampoco en cuándo empieza y termina esta generación. “Para algunos autores, en la década de los 90, pero para otros en la década que parte en 2000. En lo que sí hay consenso es que es la que sigue a los millennials”, explica el antropólogo de la Universidad de Chile Dr. Francisco Osorio. “El otro consenso es que es la actual generación que cursa educación superior. ¿Y qué fue lo primero que les tocó vivir? El movimiento feminista. Ello podría tener consecuencias para la forma que tomará la sociedad chilena en adelante”, asegura.

¿De dónde surgen estas ‘categorías’?
Los conceptos como ‘generación x’, ‘millennials’, ‘centennials’ no son utilizados como una categoría analítica dentro de las ciencias sociales. “Su uso es coloquial y no académico”, aclara Francisca Mena, socióloga de la Universidad de Valparaíso. De acuerdo a J. Sanburn (de la revista Time), los nombres de las generaciones fue algo que comenzó en Estados Unidos en el siglo XX desde la literatura. “Con novelas que hablaban, por ejemplo, de la ‘generación perdida’ por haber vivido la Primera Guerra Mundial. De hecho, la expresión “Generación X” viene de la novela del mismo nombre escrita en 1991. Las generaciones Y y Z se llaman así siguiendo esa rotulación”, complementa Francisco Osorio.

¿Qué los diferencia de la generación anterior?
“A diferencia de los millennials no conocen otra realidad que no sea la de este mundo hiperconectado a través de lo digital”, afirma Francisca Mena. “A los primeros les tocó presenciar la transición y han tenido que incorporar a sus vidas los cambios tecnológicos. La generación Z representa un desafío para las instituciones sociales, que deben adaptarse a estos nuevos ‘usuarios’ a través del uso de las tecnologías digitales”, explica.

¿Cómo son?
Leales, compasivos y preocupados por el otro. Las herramientas tecnológicas están integradas en su vida cotidiana en todo ámbito. “En su uso de redes sociales colocan menos cosas privadas que la generación anterior”, asegura Francisco Osorio.

BERNARDITA DANÚS (21)

Bloggera, autora del libro Polera de perro y estudiante de último año Ing. comercial. / @poleradeperro

“Yo estaba en el colegio, en cuarto medio. Fue inesperado, siento que esa es la palabra. Muy raro todo porque no escribo, soy como cualquier persona y nunca pensé que alguien iba a leer mis cosas y mucho menos que me iban a llamar por un libro. Empecé el blog (poleradeperro.wordpress.com) como en tercero medio, siempre me preguntan cómo se me ocurrió partir y la verdad es que no sé, fue muy porque sí. Escribí una cuestión y literal, nunca en mi vida había escrito, tampoco fue como que hace rato estaba pensándolo. Estaba de vacaciones y aburrida. Nunca pensé que me iban a leer. Mucha gente me decía como “ya, ahora cualquiera puede escribir un libro”, o “típica pendeja con pituto”, cosas así. Y en verdad a mí me llamaron y nunca había hablado con una editorial, fue todo muy nuevo para mí. No es que mi papá sea el dueño de la editorial y me haya hecho escribir un libro (ríe). También decían “pobrecito de su editor”, y a mi editor le encantaban las cosas que escribía”.

¿Cuánto tiempo pasas atenta al teléfono?
¿Todo el día? (ríe).

¿Tienes alguna aplicación favorita?
Yo creo que la que más uso es Instagram y sus stories. También me gusta mucho editar fotos, así que uso harto ese tipo de aplicaciones.

¿Es difícil ser mujer?
Sí. Hay cosas que vivimos las mujeres que los hombres nunca en la vida van a entender. Como ir a la oficina de un profesor a hablar o irme de noche a mi casa. O incluso andar en Uber sola, me ‘cago’ de miedo. Mi pololo siempre me pregunta: “¿Llegaste?”, y a mí nunca en la vida se me ha ocurrido preguntarle a él si llegó.

¿Qué es lo que más te carga de las viejas generaciones?
Me pasa algo, o al menos con mis papás, y es que no entienden un par de cosas. Por ejemplo, no entienden que antes tú ibas a la universidad, sacabas un título y tenías la vida hecha, porque obvio que por eso ibas a tener trabajo. Y ahora eso ha cambiado. Hay demasiada competencia, hay mucha gente talentosa, las carreras son mucho más difíciles, hay personas que ni siquiera estudian, aprendieron por YouTube y son mil veces más secos que uno. Eso a mis papás no les cabe en la cabeza. Creen que las nuevas generaciones son flojas, que no hacen nada. La vida es de locos, ¡entiéndanlo!

¿Qué música escuchas?
Tengo como dos lados: estoy escuchando trap todo el día o pop. O Bad Bunny o Taylor Swift.

¿Eres insegura?
No me considero insegura. Obvio que de repente hay cosas puntuales, un día te sientes horrible o sientes que tu opinión no vale nada, pero no es como algo constante.

¿Cómo te ves en el futuro?
La otra vez me lo preguntaron en Instagram y mi respuesta fue: “Exitosa y con muchos perros”. Así que eso. Espero hacer todas las cosas que me interesan. Vivir afuera o en Puerto Varas, con un montón de perros.

MATÍAS AMENGUAL (21)

Productor de moda, estudiante de último año publicidad / @matthew_amengual

“Yo salí del colegio y no quería entrar a la U, entonces me fui a estudiar un tiempo inglés a Inglaterra. Me di cuenta de que allá eran todos muy felices vistiéndose como querían y conocí a una persona que trabajaba en esto y me llamó mucho la atención y dije “es algo que me interesa y me gusta” -porque siempre me había gustado la moda-, entonces pensé que podía hacer algo en esa área. Llegué a Chile, entré a la U y tenía mucho tiempo libre, demasiado. Entonces pensé en aprovecharlo de alguna manera y caché que existía una escuela que recién estaba y tomé un curso, me gustó mucho y quise seguir aprendiendo así que estudié más sobre asesoría de imagen hasta que una profe me propuso que fuera su asistente. Trabajé un tiempo con ella para después lanzarme con mi mejor amiga (Romina Morales), que también estaba tomando los cursos”.

¿Te han juzgado por ser muy chico?
Al principio sí. Además me veo mucho más chico de lo que soy y era horrible porque llegábamos con la Romi a hacer algo y nos preguntaban si éramos los asistentes. Nos pasaba mucho que no nos tomaban en serio.

¿Te gustar vivir aquí o te gustaría irte a otro lugar?
Creo que vivir en Chile tiene muchos pros. Es un país que está cambiando mucho y que dentro de todo no lo está haciendo mal; podemos mejorar, claro. La gente que tiene talentos tiene que aprovecharlos y explotarlos, para que los demás lo puedan conocer y todos salgamos adelante. Si es que alguna vez me voy, también sé que voy a volver. No puedo ser egoísta, aquí hay mucho que mejorar y si puedo ayudar voy a cooperar con mi granito de arena.

¿Qué harías si de pronto no hubiese más internet?
Yo creo que la primera respuesta es “me muero” (ríe). Pero creo que nos haría mirar más a nuestro alrededor, a lo que tenemos cerca. Quizás la gente sería un poquito más feliz.

¿Qué es lo que más te carga de las viejas generaciones?
La resistencia al cambio, de no entender las cosas que están pasando y juzgar mal todo.

¿Qué opinas del feminismo?
Lo encuentro heavy. Hace poco entendí bien el concepto y me llegó mucho porque mi familia son puras mujeres y durante toda mi vida he tenido solo amigas. No puedo no ser feminista y tratar de apoyarlas al máximo. Tengo el deber de hacer lo mejor, de apoyarlas y cuidarlas para que tengan los mismos beneficios.

JAVIERA WAYNE (21)

Estudiante de actuación, maquilladora de caracterización y efectos especiales y modelo. / @javierawayne

“Desde chica siempre me llamó mucho la atención el maquillaje. En el colegio me mandaban para la casa porque siempre llegaba maquillada. Así que cuando salí del colegio en 2015 empecé a estudiar; pero ahora con todo esto del modelaje (partió en febrero de este año) no he tenido mucho tiempo. Nosotros vemos que todo el mundo se está moviendo y quiero ir a la par de la gente más grande, porque tengo las posibilidades, también las capacidades y puedo hacerlo por mi cuenta”.

¿Tienes alguna aplicación favorita?
¡Instagram! Amo Instagram. Mi otra aplicación favorita es donde edito mis fotos, que es VSCO.

¿Qué opinas del feminismo?
Me considero una feminista de tomo y lomo. Creo que el cambio que estamos teniendo como sociedad es 100% gracias al feminismo. Incluso, no podría ser modelo en estos momentos si no existiera. Desde chicos hemos visto a quienes tienen un par de años más que nosotros impulsando el cambio y no podemos no sumarnos. Siempre estoy pensando qué puede ser mejor para mi vida, y eso es lo bonito y lo bueno de mi generación. Todos queremos ser grandiosos en lo que sea que vayamos a ser.

¿Sales a marchar?
Sí, salgo a marchar. Cuando no voy me da lata porque pienso que mientras más gente mejor, quiero que todo el mundo lo vea. Es lindo, la gente va abriendo la mente.

¿Es difícil ser mujer?
Creo que, y también lo veo entre mis compañeras, me siento más fuerte que nunca. Pero al mismo tiempo el machismo se encarga de restringirte la pasada, más de lo que hizo antes incluso, porque están todos a la defensiva. Ser mujer es lo mejor, especialmente ahora que todas sabemos lo que valemos y que una persona machista no nos puede reprimir.

¿Qué es lo que más te carga de las viejas generaciones?
Esa sexualización tan normalizada. Que sea obvio que un tipo te tiene que jotear y tratar de mijita rica porque es un viejo buena onda; eso me enferma porque es algo que vivimos todos los días. Siempre alguien se va a sentir con el derecho de decirte algo porque estás en la calle. Eso es lo que más me molesta.

¿Cómo es tu relación con tus papás?
Han estado conmigo siempre, tenemos los roces que cualquier familia tendría. Pero no puedo decir nada. Desde el momento en que les dije que quería ser actriz, me apoyaron en todo, me acompañaban a castings. Para ellos ha sido superchocante verme crecer sola. Tengo una familia conservadora y yo salí artista, y siempre he estado en contra de lo que ellos hacen. Les cuesta entender que apoye el aborto en todas sus causas o que no sepa si algún día quiera ser mamá; pero es algo que van aprendiendo. Mis viejos han aprendido a escuchar.

¿Cómo te ves de aquí al futuro?
De verdad que soy una persona supersoñadora (ríe). Me veo en Nueva York, me encantaría estar en una publicidad en el Time Square. Me veo haciendo lo que me gusta, veo que sigo en esto. Me gustaría actuar. También me veo llegando a Chile y abriendo un poco más la mentalidad.

SEBASTIÁN BRIZE (21) 

Ilustrador y director creativo Estudio fuego. / @sebastianbrize

“Igual creo que es un poco patudo decir que soy ilustrador porque no he estudiado. Pero desde muy chico empecé a dibujar. Mi abuelo me enseñó y en mi casa siempre había cosas para pintar; él es mecánico y tenía planos de máquinas que me dejaban ‘wow’. Cuando estaba en el colegio escribía los post de mi antiguo blog en clases y entonces no hacía nada. Copié todo el colegio y para las pruebas me ponía a dibujar o a escribir las cosas que iba a publicar. Igual era harta pega, tenía como 14 años y planificaba las cosas que iba a subir en la semana. Así aprendí a ‘tener horarios’, ordenarme y trabajar en equipo, porque partí solo, pero después éramos como 20 personas”.

¿Qué te gusta hacer en tus tiempos libres?
Dibujar. Mi trabajo me gusta y no lo considero como ‘pega’. Ahora estoy metido en la dirección de arte del styling.

¿Cuánto tiempo pasas pendiente del teléfono?
(ríe) No sé, yo creo que todo el día. No tengo como un momento en que esté libre en el celu. Yo cacho que Instagram es mi aplicación favorita porque trabajo a través de él. Publico mis ventas y los dibujos que hago.

¿Te ha pasado que de repente te han juzgado por ser muy chico?
Siempre pasa eso, desde que estaba en el colegio me llegaban ese tipo de comentarios. Y obvio que me dicen que no pueden tomar en serio lo que hago porque no fui a la U. Pero nunca me ha importado. Me conozco muy bien y no pesco esos comentarios. Empecé a hacer cosas de muy chico y dibujaba en un iPad que yo mismo me compré. Cuando salí del colegio dije: “Esto tiene que ser mi pega”.

¿Qué es lo que más te molesta de las viejas generaciones?
Que están muy regidos por un sistema, como que están muy mentalizados en que todo debe tener una estructura. Y obvio que no es su culpa, a ellos los criaron así.

¿Qué harías si de pronto no hubiese más internet?
No sé, me muero. Sería como esos viejos que decían que jugaban con cosas de madera cuando no había internet. Como de viejo amargado.

¿Te consideras inseguro?
No. En el colegio lo pasé muy mal hasta que llegó un momento en que me dije “¿por qué lo tengo que pasar mal si me tengo a mí?”. Suena muy cliché, pero estoy mentalizado en que voy a lograr las cosas que quiero lograr. En general no me gusta tenerles miedo a las cosas, porque obvio que te van a salir mal.

¿Cómo te ves de aquí al futuro?
Con botox, ¿te cachái? ¡Ay! No sé si quiera vivir tanto (ríe). Me veo dibujando, en mi departamento sin muebles, con mi gata y tomando agua. No tengo muchas aspiraciones. Vivir solo y tranquilo.

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