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12 febrero, 2010
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Parejas poderosas

No sólo comparten la cama. También juntan sus cabezas para hacer obras de arte, música, teatro y arquitectura. Éstas son 7 de las duplas jóvenes chilenas más creativas del momento.

Por Guillermina Altomonte/Producción: Daniel Pacheco


Gepe + Valeria Jara: Al unísono

Hace ya 3 años que Gepe no canta solo. Lo acompaña su pareja, Valeria Jara, quien le hace arreglos vocales, teclado, percusión y hasta bombo en los recitales. También participó en el último disco del cantautor, Audiovisión, que se lanza entre marzo y abril.

Al principio, Valeria Jara (27, licenciada en Literatura y con estudios de Teatro, Canto y Piano) no quiso aceptar la invitación de su pareja Daniel Riveros (28, diseñador, alias Gepe) a cantar con él. Uno, porque le cargaba eso de ser “la polola que toca con el músico”. Dos, porque cuando chica tocaba piano encerrada en su pieza y si alguien quería escucharla tenía que hacerlo desde el otro lado de la puerta. Nada de público para Valeria Jara. Pero al final dijo que sí. Corría 2007 y Gepe, a esas alturas archiconocido, estaba lanzando su segundo disco, Hungría. Valeria se fue involucrando de a poco. Primero teclado, después coros, después arreglos vocales, acordeón y percusiones. Luego vendrían los viajes: Gepe y Valeria presentaron Hungría en España, Argentina, Uruguay, México, Nueva York, a veces con músicos invitados, como Pedro Piedra; a veces los dos solos sobre el escenario. Después grabaron juntos el disco Las Piedras. En 2008 tuvieron una hija: Amalia. Seis días antes de que naciera, Valeria acompañó a su pareja en una tocata en el Teatro del Puente, sentada en un taburete porque no se podía la barriga.

VALERIA: “YO HICE QUE A ÉL LE GUSTARA CHARLY GARCÍA, QUE LE CARGABA. DE REPENTE NOS PEGAMOS LOS GUSTOS. A DANIEL TODO EL RATO SE LE OCURREN COSAS Y ES MÁS BIEN DESORDENADO; YO TRATO DE ARMAR UN SISTEMA DE TRABAJO Y CREO QUE HA SIDO BUENO. A VECES LE DIGO: ‘NO TE PODÍS PONER ESA CAMISA PARA TOCAR’”. GEPE: “ES QUE TENGO SÓLO TRES”.

Cosmo Gonik + Laure Piazze: Estrellas de la noche

Las noches santiaguinas no son lo mismo desde que irrumpieron en escena el actor Francisco Pizarro (31, alias Cosmo Gonik) y su pareja, la ítalo-francesa Laure Piazze (30), con un nuevo concepto en carrete: el kararocker, una reinvención rockera del clásico karaoke que lleva dos años haciendo furor.Se conocieron en un kararocker una noche de 2007, en París. El kararocker es un clásico karaoke pero con una banda en vivo en vez de pistas grabadas, y un repertorio compuesto por hits rockeros. En París, además, son temáticos: sin disfraz, no tienen gracia. Esa noche, el actor chileno Francisco Pizarro llegó a un bar disfrazado de policía. Ahí se enamoró de la guapísima Laure, que cantaba una melodía de Luz Casal en italiano.

Cuando Cosmo volvió a Chile para incorporarse al elenco de la teleserie Mala conducta, Laure lo siguió. Al poco tiempo se instaló definitivamente en Santiago y empezó a disjockear en fiestas bajo el seudónimo de Yabuka. Pero la pareja se aburría: querían algo más que salir a bailar y emborracharse.

Así que empezaron a hacer los kararocker en los bares Amanda y Constitución. Él, vestido con una ajustada chaqueta de leopardo; ella enfundada en un glamoroso abrigo de piel, comenzaron a animar una vez al mes las veladas rockeras, que ahora se repletan.

Lo que viene este año es más arriesgado y lleva por nombre Automatic Body Dancing Club. Es un concepto inventado por un amigo francés de Laure que, en el mismo bar parisino donde se realizan los kararocker, imparte clases de baile con movimientos ridículos. Cosmo y Laure ya están ensayando. “La idea es jugar con esa cosa media charcha y patética de los cursos de baile, de esos que hacen aeróbica en el parque”, dice Cosmo, y muestra un paso de cangrejo para graficar. “Es la continuación de hacer que la noche sea interactiva, de hacer participar a la gente. Los hicimos cantar y ahora los queremos hacer bailar.”

“ES MUY BUENO TENER UNA PAREJA ARRIBA DEL ESCENARIO. AHÍ ME VOY UN POCO A LO SICOMÁGICO: ES BUENO TENER UN REFERENTE MASCULINO-FEMENINO; VER UNA PAREJA QUE ESTÁ TRABAJANDO EN CONJUNTO ES SÚPER POSITIVO. NOS COMPLEMENTAMOS MUY BIEN Y LA GENTE SE IDENTIFICA CON NOSOTROS”, DICE COSMO.

Nicolás Arze + Katiushka Melo: El sentido del humor

El diseñador y artista Mateo Zlatar los describió, al curar una muestra de ambos, como la pareja de artistas más romántica de los tiempos presentes. Nicolás Arze (31) y Katiushka Melo (32) trabajan juntos desde el día que se casaron.

Nuestro nombre se escribe nicoykatiushka, todo junto. Nació el 20 de junio de 2003, el mismo día de nuestro matrimonio, que hicimos nuestro primer video, titulado Fruit, junto al artista polaco Pavel “J. J.” Kruk. Antes nos dedicábamos a la danza contemporánea. Vivíamos en Brooklyn y preparábamos nuestra primera coreografía.

En general protagonizamos nuestras obras. Hacemos videos, instalaciones y performances. Actualmente se exhibe en Beijing, donde estamos instalados, una muestra individual llamada Pause, en la que reinterpretamos nuevas versiones de obras previas, como Fuck is in the air (que lamentablemente fue censurada) y Death box.

Tenemos una fundación sin fines de lucro que se llama Antenna. La creamos con la curadora Constanza Güell para promover experimentos culturales. En noviembre de este año haremos una residencia de artistas chilenos en un contenedor de arte inflable del artista chino Chen Xinpeng.

Vamos a correr el Tour de France pero en dirección contraria. El Tour de France es la competencia deportiva más difícil del mundo y merece ser estudiado como un evento artístico. También estamos en conversaciones para representar un team del Tour de France por medio de nuestra fundación NYKFFA (nicoykatiushka Foundation for the Arts).

Acá les mandamos un autorretrato. Lo hicimos con nuestras caras en nuestra primera nevazón en Beijing.

Paula del Fierro + Julio Rojas: Guionistas en las sombras

Pocos los saben, pero el matrimonio formado por Paula del Fierro (31) y Julio Rojas (44) es el cerebro detrás de algunas de las películas chilenas más celebradas de la última década.

Interior. Día. Paula prepara café. Julio habla por teléfono. Sobre la mesa, el diario anuncia que un terremoto ha devastado Haití. A lo lejos se escuchan los quejidos suaves de un niño.

Julio (apagando su celular) Es que tenemos dos hijos, uno de 1 año 4 meses y otro de 3 años.

Paula ¿Cuánto tiempo llevamos juntos? Como 10 años. Yo estudié Cine y empecé a trabajar en guiones por Julio.

Julio La Paula era del mismo curso de Matías Bize, Gabriel Díaz, Sebastián Silva. La primera clase de guión que hice en mi vida fue a ese curso.

Paula (distribuyendo el café en tazas) Pero tú, Julio, eres una cosa muy rara.

Julio Ah, sí, yo soy dentista. Trabajé en eso 15 años. Tenía como hobby escribir y en un momento tomé la decisión de que me gustaba demasiado y colgué mi delantal.

Paula Es que dentista o no, tú siempre escribiste. Tenías un mural en el hospital donde publicabas historias.

Julio (riendo) ¡Como un pre-twitter! Pero quería comprender la estructura de un guión, porque no había nadie en ese momento que tuviera una sistematización. Y en las primeras clases que hice se me ocurrió abordar el guión como un sistema vivo. Ésa es la teoría que expuse en esa primera clase en la Escuela de Cine, donde conocí a Paula. Nos emparejamos un tiempo después.

Paula Me llamaste porque necesitabas una ayudante para un guión. Era una historia horrible para una película que nunca se hizo. Y nunca paramos de trabajar juntos. Partimos escribiendo historias a pedido.

Julio Hicimos el guión de Mi mejor enemigo por encargo; reescribimos el de Los debutantes; hicimos una consultoría de guión para La sagrada familia. También escribimos Bienvenida realidad.

Paula Un día nos juntamos con Matías Bize y él quería una historia para filmar. Cualquier cosa. Le ofrecimos Sábado.

Julio Y luego escribí En la cama y también se la ofrecí. Igual que La vida de los peces, la última película de Matías, que se estrena este año.

Paula Hicimos cine de autor, cine industrial entre comillas, sitcom… La gente desconfiaba de nosotros, porque hacíamos demasiadas cosas. Fuimos reclutando otros guionistas.

Julio Después decantó todo y nos enfocamos más en los talleres.

Paula Hacemos talleres juntos. Cada dos años hacemos uno chiquitito acá en Chile, a grupos de 5 personas. Ahora en marzo toca uno de esos. Pero el más grande es un taller en México, que es en una isla paradisiaca.

Julio Ése es todos los años, en noviembre. En julio hacemos uno en Valencia, para la clausura de un diplomado de guión de la Universidad UIMP.

Paula Bueno, y el taller en Cuba, en septiembre. Ése lo hacemos hace 10 años en una escuela de cine privada.

Julio Es muy intenso. Mira, la mayoría de los guiones tienen que ver con sumergirte en ellos. Por eso nosotros nunca trabajamos acá en la casa. Nos mandamos correos electrónicos y nos citamos en cafés. Cada uno llega con su pega y la conversamos.

Paula Cuando está lista la escaleta del guión, que es un listado de las escenas, nos dividimos las escenas para escribirlas. Después las compartimos y las leemos juntos en voz alta, eso nos funciona harto, sentarnos a leer juntos. Y nos vamos editando ahí mismo.

Julio De hecho, ahora estamos en la última revisión, que le toca a la Paula, de B-312, que es el último largometraje formal que vamos a hacer. Es una película para Shawn Garry, que hizo Desierto Sur, y se va a rodar en Ciudad de México con actores españoles.

Paula Es una historia inspirada en El Principito.

Julio Y después, a mí me gustaría volver al origen de las historias: la literatura. Me gustaría explorar eso.

Paula La idea es cambiar de folio.

Julio Lo que sí queremos seguir haciendo juntos es algo que afuera es súper interesante: los argumentos. Un argumento es una idea gruesa, bien desarrollada, que alguien te compra para hacer un guión en base a ella. Y vamos a seguir con los talleres y consultorías de guión. Ahora hacemos como 7 consultorías al año para productoras extranjeras. Porque dirigir no nos interesa.

Paula ¡Qué lata! Los directores están tan cerca de su película que la odian y se deprimen. Nosotros estamos en la sombra, lo cual nos gusta. No hay presión. Tú, Julio, una vez dijiste una cosa que es muy cierta: para nosotros, el estreno de una película es un domingo en la noche, cuando terminamos de leer una versión del guión y nos gusta. Y eso es todo. Es nuestro momento de placer más puro.

Macarena Teke + Néstor Cantillana: Familia en el escenario

 

 

En noviembre del año pasado se vio al actor Néstor Cantillana (34) compartir escenario con su pareja, Macarena Teke (30) y Lautaro, el hijo de ambos, entonces de un año y medio, en la obra Striptease. No fue la primera vez ni será la última: Teke y Cantillana tienen un contundente historial de proyectos teatrales en conjunto.

Primer acto: Néstor Cantillana y Macarena Teke se conocen cuando son convocados a protagonizar un cortometraje que Sebastián Lelio, entonces estudiante de Cine, está filmando para la escuela. Ciudad de maravilla, se llama, y se graba en 2001.

Segundo acto: Cantillana y Teke se vuelven a encontrar. Es diciembre de 2003 y parten un fin de semana entero a la playa para filmar La sagrada familia. Aunque el personaje de Teke en la película no habla, ahí empieza la relación.

Tercer acto: Valparaíso. La pareja de actores decide que quiere detenerse un rato y reflexionar sobre lo que llaman “la relación entre el actor y el espectador”. Se van a vivir durante seis meses al puerto y se ganan un Fondart para realizar una investigación sobre ese tema, que contempla ejercicios teatrales en espacios públicos (la vitrina de un caracol comercial; el terminal de buses), clases a estudiantes de Teatro en la sede porteña de Balmaceda 1215, y el documental Ensayo, que registra todo el proceso.

Cuarto acto: la pareja parte a Suecia para montar la obra La señorita Julia, que dirige Igor, el tío de Cantillana. Se consiguen una sala pequeña del Dramaten, el teatro más importante de Estocolmo, y llenan las funciones. Montarán La señorita Julia dos años después, en Santiago.

Quinto acto: encantados con un texto de la dramaturga argentina Lola Arias, Teke y Cantillana montan Sueños con revólver en el Teatro del Puente ( julio 2007). La dirige Néstor: “ Teníamos la misma premisa que con las intervenciones en Valparaíso: ocupar el lugar que hay. No disfrazarlo. Usamos la sala del teatro sin luz, con Santiago moviéndose detrás, perfecto para la obra”.

Sexto acto: abril de 2008. Teke y Cantillana se dan besos acostados sobre la alfombra del living, desnudos y transpirados. La respiración todavía agitada, de pronto miran hacia abajo: el condón está roto. Las sonrisas desaparecen. “Estábamos muy enojados por el fallo que prohibía la distribución de la píldora del día después e hicimos ese video con un amigo para llamar a protestar ”, rememora Macarena. “Se llamó Zolben. Lo tiraron en youtube y al día siguiente tenía como 18 mil visitas. Fue un hit. Ahí te das cuenta del poder de internet ”.

Séptimo acto: cuando el hijo de ambos, Lautaro, cumple un año y medio, Cantillana y Teke deciden que ya están listos para montar Striptease, la segunda parte de la trilogía de Lola Arias. El texto se trata de una pareja que se está separando y sostiene su última conversación telefónica mientras el hijo deambula por la habitación. “ Yo siempre he sentido que somos como un circo. Nosotros dos, Lautaro entremedio, tú ves a una familia que está actuando. Lautaro se sabe textos de la obra”, afirma Cantillana. “Pero había una distancia con todo lo que podía ser violencia”, le recuerda Macarena. “Cuando había un texto heavy, yo lo decía en jerigonza, porque no quería que él lo escuchara”.

“NOSOTROS NOS CONOCIMOS ACTUANDO. PARA MÍ ESO ES SÚPER CLAVE, PORQUE EN ESA ACTUACIÓN YO TUVE LA OPORTUNIDAD, POR PRIMERA VEZ, DE MIRAR A LA MACA A LOS OJOS Y DIALOGAR CON ELLA, Y ELLA CONMIGO. ENTONCES, SI YO TENGO QUE ACTUAR CON LA MACA, ME DA MUCHA ALEGRÍA, PORQUE EL NIVEL DEL RELATO SE VUELVE MÁS DIVERTIDO, MÁS INTENSO”. NÉSTOR CANTILLANA.

Basco / Vazko + Paloma Palomino: Vida de artistas

A los 26 años, Basco / Vazko es uno de los artistas emergentes más sólidos de la escena local. A su lado, la fotógrafa Paloma Palomino (23) registra celosamente su trabajo y acaba de exponer su primera muestra fotográfica, Boutique, inspirada en los recorridos que ambos hacen por el centro de Santiago.

En el blog de Paloma Palomino un rostro se repite: el de un joven flaco que se hace llamar Basco / Vazko pero al que ella le dice Pepe.

Basco empezó a hacer grafiti en la calle cuando era adolescente, pero lejos de los rayados hiphoperos, lo que Basco hace en las paredes de Santiago es más bien arte. Ha expuesto en galerías de Nueva York, San Francisco, Oregon, París y Santiago. Vivió 3 años en Estados Unidos y a la vuelta, en 2006, conoció a Paloma: ella estaba buscando gente que dibujara figuras humanas para hacer un trabajo para el Instituto Arcos, donde estudiaba Fotografía, y un amigo le dijo: “ Tienes que ver la croquera de Basco”.

Fue la primera vez que Paloma fotografió a Basco. Así partió su relación.

Paloma empezó a acompañarlo cada vez que él salía a pintar a la calle. Le sacaba fotos: Pepe pintando un muro en Bellavista junto a unos metaleros; Pepe en una exposición en París junto a artistas renombrados. A los dos les fascina caminar y descubrir lugares antiguos, a punto de extinguirse. Uno de sus hallazgos fue, hace un par de años, una fábrica de zapatos que se había quemado en la calle San Francisco. Paloma fotografió las montañas de hormas abandonadas y esa imagen después fue parte de un libro que hicieron juntos: Dónde estás mi corazón, para la editorial gráfica estadounidense Upper Playground, en la que Basco colabora.

De esos paseos por Santiago también nació el trabajo fotográfico que Paloma acaba de exponer en Matucana 100 en enero de este año: Boutique, un registro de vitrinas del centro.

Cae la luz sobre Santiago y Paloma espera a Basco en el departamento que comparten en el centro. Dice: “Es nuestra rutina sentarnos a tomar once o fumarnos un cigarro o tomar una chela juntos y conversar de lo que yo hago y lo que él hace. Como que vivimos el proceso artístico de cada uno. Yo nunca le digo lo que tiene que hacer, pero sí lo conversamos mucho. Porque es mi mejor amigo. Tengo amigas que me han dicho: ‘Me daría lo mismo pololear con un ingeniero o un bombero’, ¡pero no! Para mí la relación de pareja tiene que complementarse en el trabajo. Porque se hace más entretenido, y de alguna forma te ayuda a profesionalizar lo que haces.

Pepe se toma mucho tiempo en hacer sus trabajos. Meses. Y esa disciplina la aprendí con él. Aprendí a valorar los procesos y cómo mostrar el trabajo, cómo moverse en el mundo del arte. Y el Pepe también ha aprendido conmigo todo lo que tiene que ver con el registro. Antes tenía puras fotos en baja resolución que subía a su fotolog; yo lo he asesorado para que guarde sus negativos, digitalice sus fotos, tenga una página web. Es súper importante conservar el trabajo, porque uno no se da cuenta de todo lo que hace a través de los años, y se va olvidando”.

Mauricio Pezo + Sofía von Ellrichshausen: Arquitectos del sur

La oficina de la pareja de arquitectos Mauricio Pezo (36, chileno) y Sofía von Ellrichshausen (33, argentina) ha sido galardonada con tres premios internacionales; sus proyectos han sido reseñados en innumerables revistas especializadas y compilados en libros de la talla del Phaidon Atlas of 21st Century World Architecture; fueron los curadores de la exhibición chilena en la Bienal de Venecia 2008 y, además de las 6 casas que han construido en Chile y de otras 4 que tienen proyectadas en el extranjero, tienen a su haber varios proyectos de arte público en Santiago y Concepción, donde residen.

Describan, en una línea, el sello más característico de su obra.

M: trabajamos en un campo cruzado entre arte y arquitectura.

¿Cómo es la dinámica de trabajo en Pezo Von Ellrichshausen?

M: al principio tratábamos de hacer todo los dos. Si uno dibujaba una línea el otro la volvía a hacer. Si uno escribía una frase el otro la corregía. Esto era un método muy torpe, muy ineficiente. Ahora tal vez hemos aprendido a separar las labores que a cada uno le quedan más cómodas. Pero nos hemos resistido a formalizar demasiado la producción. De esta manera intentamos seguir siendo lo más torpes e ineficientes que podamos.

S: por eso no hacemos tantos proyectos simultáneos. Por eso nuestra oficina sigue siendo pequeña. Porque para nosotros hacer arquitectura no es sólo prestar un servicio. Ni siquiera tenemos horarios. Es parte de nuestra vida cotidiana. Es muy delicado cuidar esa intimidad y ese tiempo.

¿Por qué les gusta trabajar en Concepción?

S: es una ciudad que ha experimentado cambios enormes durante los últimos años. Ahora su carácter pueblerino ha comenzado a matizarse con una magnitud metropolitana cada vez más abierta y conectada con fenómenos mundiales. Aún así, todavía tiene una escala muy humana, muy sana para vivir. Estamos acostumbrados a viajar mucho y realmente es un lujo regresar y recuperar una suerte de letargo.

¿Por qué creen que funcionan bien trabajando juntos?

S: porque tenemos unos anillos que nos dan superpoderes. Ja, ja, ja. Qué te puedo decir, lo que sea sonará espantoso.

Conoce el trabajo de esta pareja en el sitio: www.pezo.cl

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