Roberto Merino: amor de hombre

Reportajes y Entrevistas

Roberto Merino: amor de hombre

Por Cuestionario por Constanza Michelson / Fotografía: gentileza Roberto Merino / Ilustración: Paloma Moreno

Para pasar el resto de la vida, prefiere una relación cargada a la amistad, antes que a la pasión porque, asegura, "parece más perdurable". Cree que la pobreza y el aburrimiento son altamente corrosivos para el amor y confiesa que le desagrada el alardeo fantasioso masculino. 26 verdades de amor y sexo del escritor y periodista de 56 años, en este cuestionario.

Paula.cl

¿A qué mujer no se puede dejar nunca en la vida: la madre, la compañera fiel, la fatal?
Hasta donde he observado, ninguna de esas categorías asegura contra el abandono.

¿Se puede desear sin amar?
Está claro que es posible, o si no el deseo no se vendería tan profusamente.

¿Y amar sin desear?
Es una pregunta difícil. Todo lo que uno imagine existe, de modo que tiene que ser posible.

Para pasar el resto de la vida: ¿una relación cargada a la pasión o a la amistad?
No pienso mucho en el futuro, pero apostaría a la amistad, que parece más perdurable. La pasión, además, a veces no hay cómo distinguirla de la obstinación o de otras patologías.

Porno: ¿solo o en pareja?
Creo que el porno es como una interrupción cuando uno está con alguien. En los hoteles siempre está corriendo una película porno que no produce interés.

¿Se reconcilia del todo un hombre con su pene?
Me imagino que sí, en la medida en que la impotencia es reversible. Es muy extraña en todo caso la autonomía del pene en relación al cuerpo, a tal punto de ser percibido como algo separado. Uno de los nombres del pene en el colegio era “el hermano chico”.

¿Rupturas sorpresivas, sin entender porqué te abandonan?
Alguna vez.

Decir para dejar a alguien: ¿“Ya no te amo” o “No eres tú soy yo”?
La primera opción es demasiado cruda, la segunda es un chiste.

¿Lo que más se agradece del amor?
La compañía.

¿Y del sexo?
La emoción.

¿Entiendes lo que piden las mujeres cuando piden ser escuchadas, o es un enigma?
Lo enigmático es lo que esperan que uno diga tras escucharlas. Ellas lo tienen definido en un guión oculto. Quieren ser sorprendidas con palabras que conocen perfectamente.

¿Cuáles adversidades son más fuertes que el amor?
La pobreza y el aburrimiento son altamente corrosivos.

Seducir: ¿un placer o un trabajo tortuoso?
Es una parte muy entretenida de la relación con alguien, esos días de vértigo en que cualquier gesto menor, si nos parece un signo favorable, nos ilumina la vida.

¿Es mejor ser el marido o el amante?
Quevedo tiene un poema en que el amante de una mujer agradece al marido engañado porque usa su cama y se come su comida. En cualquier caso, ambos papeles son extenuantes. Ni amante ni cornudo.

¿Has enamorado a alguien a quien no estabas dispuesto a amar?
Conscientemente, no. ¿Para qué hacer algo así?

¿Qué defectos ve el amor con ternura?
Las arbitrariedades de una personalidad infantil.

Fetichismo: ¿delanteras o retaguardias?
Resistencia a la palabra pechugas. Me hacen pensar en gallinas. La palabra tetas es bonita pero para muchas mujeres tiene una carga ofensiva. En fin, los fetichismos cambian con la edad y ahora encuentro que hay potos maravillosamente epifánicos.

Falta imperdonable: ¿la desconexión intelectual o el corto circuito sexual?
Ninguna de los dos problemas es imperdonable.

¿Por qué las mujeres andan diciendo que no hay más hombres?
No lo sé, desde los años 80 que escucho esa afirmación. Es el tipo de estupidez que se dice con mucho énfasis y que saca aplausos del público.

¿Alguna relación trofeo? Esas para alardear frente a otros hombres.
Jamás. Es desagradable el alardeo masculino. Siempre es fantasioso y está enunciado desde “la sombra” (en términos de Jung).

¿Por qué quedarse con una sola persona?
Quedarse con una sola persona es una aspiración justa. La idea es total.

¿Mirar o ser mirado?
Mirar a quien te mira.

¿Familia, un pololeo eterno o mansión Playboy?
Marco las dos primeras opciones. En cuanto a la mansión Playboy, era una ensoñación que tenía cuando niño y que después se fue extinguiendo. Me caía muy bien Hugh Hefner, pero no lo envidio ni un ápice.

¿Has recibido alguna queja recurrente por parte de tus parejas?
Me han criticado la forma en que me quedo callado en circunstancias conflictivas. Parece que es un silencio tóxico.

¿Captas la ansiedad de una mujer haciéndose la difícil?
Desconozco los motivos para una conducta semejante, pero sí sé que la dificultad es lo más mata pasiones que pueda existir. Detesto ese juego en que uno queda en el rol de mendigo libidinal.

Tras el feminismo, ¿es más fácil o difícil el amor y el sexo hoy?
No me parece que el feminismo haya incidido en el amor ni en el sexo. Cada cual vive esas instancias íntimas echando mano a modelos profundos que exceden el discurso. Es posible sí que se haya dado una incidencia en los años 60, cuando proliferaron en las revistas los textos de mujeres que explicaban cómo les gustaría ser íntimamente tratadas. De niño empecé a vislumbrar el sexo a través de esos textos.

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