*
20 Abril, 2017
orla

Soledad Teixidó: No quise tener hijos

Lo decidió a los 15 y lo mantuvo firme hasta ahora, que está en sus cincuenta. Aquí, la presidenta ejecutiva de la Fundación PROhumana, explica en primera persona sus razones y lo cansada que está de que la juzguen de rara por eso.

Por Pilar Navarrete / Fotografía: Alejandro Araya / Maquillaje: Elisa Broussain


Paula 1224. Sábado 22 de abril de 2017. Especial Madres.

“El otro día me volvieron a preguntar: ‘¿Y tú no tienes hijos?’. Como me suele pasar, la conversación siguió así: “Ah, pucha. de repente podrías adoptar”. En el fondo, no me escuchan, porque la pregunta siguiente, creo yo, debería ser: ‘¿Y por qué no quisiste tener hijos?’.

A lo largo de mi vida, he buscado la respuesta a esa pregunta. Estudié en el Compañía de María: un colegio de monjas, de puras mujeres, donde teníamos que ser a imagen y semejanza de la virgen. Ahí no calzaba la idea de proyectarse sin ser madre. Pero desde chica viví ser mujer de una manera muy libre. Veía a mis abuelas que, siendo mujeres tradicionales, al mismo tiempo eran bien independientes. Mi abuela Carmen, por ejemplo, la mamá de mi mamá, estaba separada y viajaba harto. Si no tenía plata, partía en bus a Mendoza.

Recuerdo que a los 8 años me miraba al espejo y me preguntaba: ¿Quién soy yo? ¿Qué quiero ser? Tenía una conversación entre mi imagen y lo que guardaba en mi interior. Esa conversación la tuve por mucho tiempo. Sentía que tenía el derecho de decidir qué quería hacer en el futuro. Y el modelo que veía a mi alrededor, de mujeres sometidas a su historia con hijos, no me representaba. Además, solía pensar que habría sido mejor para mí ser hombre, porque sentía que el mundo estaba hecho para ellos.

Tenía 15 años cuando lo declaré frente a un grupo de amigas. Les dije: ‘Tomé una decisión: voy a ir a la universidad, voy a estudiar afuera, me voy a casar grande y no voy a tener hijos’. Me preguntaron por qué. ‘Quiero hacer demasiadas cosas en la vida y si tengo hijos, voy a terminar descuidándolos’, les dije.

Mi papá asumió a su hija distinta, entre comillas. Un poco a su pesar, porque, creo, hubiera sido más feliz si hubiera respondido a un patrón más tradicional. Mi mamá siempre me incitó a que yo fuera una mujer profesional, independiente, que pudiera decidir por mi vida.

Estudié Educación de Párvulos. Cuando la gente se entera de eso, me dicen que si me encantan los niños por qué no tuve hijos. Es que son cosas distintas, digo yo. Estudié eso porque me di cuenta de que los seres más libres en la historia de la humanidad son los niños. A mí me interesaba trabajar con ellos justamente para tratar de romper con las cosas de la educación que buscan hacer rígido su modelo de pensamiento libre.

Con mi primer marido hablé mi decisión de no tener hijos. Él dijo ‘ok, lo acepto’. Era un académico y lo entendió. Pero, como a los dos años de casados, eso empezó a generar roce. No fue la razón por la que nos separamos. Pero sí apareció como un tema.

Pude haber tenido hijos. Tuve muchos pololos. Pero sentía que no podía tenerlos porque no los podría cuidar como me hubiera gustado. Tengo una cosa con el cuidado de los niños que tal vez un sicólogo diría que es muy extrema. Creo que no todo el mundo debiera ser padre o madre. Casi que deberían pasar un test sicológico antes y ver si tienen las habilidades, porque si su historia personal es una de sufrimiento, por ejemplo, pueden hacerle mucho daño a una persona. Un padre abusador, un padre maltratador. Tener hijos por carencia. Eso pasa mucho.

Haber sido una mujer que pudo estudiar me dio muchas más libertades. Cuando uno tiene menos herramientas, el prejuicio y el deber ser te llevan a cumplir por presión con exigencias sociales que nadie cuestiona, como tener hijos. Por eso soy muy pro empoderamiento de la mujer. Creo que las mujeres tienen que tener hijos si es que quieren y no por deber.

Desde hace un tiempo, cuando me preguntan ‘¿y tú no tienes hijos?’, antes de que me digan cualquier cosa, comento: ‘no tengo y soy súper feliz’. Ya no les doy pasada para que empiecen a elucubrar cosas”.

Deja tu comentario