Soy adulta y tengo acné

Reportajes y Entrevistas

Soy adulta y tengo acné

Por Manuela Jobet y Bárbara Riedemann / Fotografía: Sebastián Utreras/ Producción: Álvaro Renner /Maquillaje: Marcelo Bhanu

No es sólo un tormento de adolescentes: 10% de las mujeres chilenas chilenas pelea contra este antiestético trastorno. ¿Por qué se produce y qué tratamientos existen para combatirlo? Acá, las respuestas.

No es raro despertarse una mañana y descubrir que, al mirarse al espejo, ha aparecido una espinilla. Pasta de dientes, crema, base, corrector: todas las artimañas son válidas cuando se trata de extinguir el insoportable grano. Y la última, la peor de todas: apretar la espinilla aumentando el desastre. Sin embargo, esa desesperante espinilla solitaria no tiene ninguna importancia si se compara con los permanentes brotes de acné con los que debe lidiar 10% de las mujeres chilenas entre 35 y 50 años.

Se trata de una enfermedad inflamatoria e infecciosa que afecta a las glándulas sebáceas y que se presenta en la mayoría de los casos sobre la piel grasa. “Si bien el acné es más frecuente en los adolescentes –de hecho 80% presenta cuadros de acné–, en adultos también existe, ya sea porque lo arrastran desde la juventud o como un cuadro de inicio tardío”, dice Vesna Turak, dermatóloga. Aunque no existen estudios científicos, la evidencia práctica indica que a diferencia de los jóvenes –en los que el acné se presenta en la frente y mejillas– en los adultos generalmente los brotes aparecen en la zona maxilar, en las zonas laterales del cuello y en el escote.

En esos lugares se manifiesta principalmente en sus dos etapas iniciales: la primera, es el acné comedogénico, que es cuando la glándula sebácea se tapa y aparecen los puntos negros; la segunda, conocida como acné inflamatorio, provoca una inflamación de la glándula y es ahí cuando empieza la infección con las características espinillas con pústulas. También existe una tercera fase, la más severa, y aunque no es tan común en adultos, hay un pequeño grupo que no está exento de sufrirlo. “Es cuando aparecen nódulos y quistes, y es fundamental seguirla de cerca por un especialista ya que puede ser indicio de una patología y puede dejar cicatrices de por vida”, dice Juanita Benedetto, dermatóloga de la Clínica Alemana.

Las causas

Las hormonas
El acné siempre viene de la mano con algún tipo de trastorno hormonal. Las glándulas sebáceas responden a la testosterona, que se produce en los ovarios y en la glándula suprarrenal. “Hay mujeres que tienen síndrome de ovario poliquístico o síndromes que afectan a la glándula suprarrenal y por eso presentan gran producción de testosterona, lo que genera aumento de vellosidad y acné”, explica Patricio Trincado, endocrinólogo de la Clínica Las Condes. Sin embargo, aclara, en 90% de las pacientes con acné la testosterona alta no se debe a ninguna patología. “Lo que sucede es que en la piel existe una enzima que todos tenemos, la alfa reductasa y, en algunas personas, esta enzima es hiperactiva y estimula la secreción de testosterona, generando acné”. En estos casos, el especialista aconseja consultar a un dermatólogo, quien apoyará el tratamiento con anticonceptivos para reducir el nivel de testosterona.

Alimentación
Muchas veces aparece una espinilla cuando se consumen determinados productos como el chocolate, frutos secos, picantes, mayonesa. Aunque estos alimentos se deben tener en consideración, su efecto varía en cada caso. “Hay pacientes que dicen que cada vez que comen determinados productos les aparece acné. Eso lo tienen que considerar porque es una reacción individual, por lo que es mejor suprimir el consumo de ese determinado alimento” sugiere la doctora Turak. Los estudios respecto a la relación entre acné y alimentación han ido cambiando. Antes se decía que lo provocaban los alimentos grasos, después esta relación se desestimó. “Hoy, lo que se propone es bajar la ingesta de carbohidratos y harinas refinadas como panes, queques y pasteles, ya que estos provocan insulinoresistencia, lo cual sube el azúcar en la sangre, afectando la zona proinflamatoria cutánea y generando acné” dice la especialista.

Estrés
Ante situaciones de mucha tensión aumenta el cortisol, hormona secretada por la glándula suprarrenal que estimula la producción de sebo.

Cosméticos
El acné cosmético es aquel que se produce por el uso de cremas, bases de maquillaje y factores solares de textura untuosa y pesada, que al ser oleosos provocan una obstrucción de las glándulas. “Generalmente se produce en pieles grasas por una mala elección de los productos tópicos, que al ser aceitosos generan oclusión de los poros y por ende la aparición de puntos negros y espinillas”, dice la doctora Vierocka Tomulic, dermatóloga de Clínica Dermovein, quien recomienda usar cremas con la rotulación “oil free” o “no comedogénica”, ya que contienen una bajísima concentración de aceites. Otra opción es mandar a hacer una crema propia. “Las cremas nocturnas, antienvejecimiento, son también de textura untuosa, por lo que lo mejor es pedirle al dermatólogo que elabore una receta magistral con los mismos componentes antiedad de las cremas comerciales, pero sin los aceites que contienen”.

Los tratamientos

Limpieza
Además de limpiarse la cara todos los días en la mañana y en la noche con limpiador, tónico e hidratante, las limpiezas de cutis son fundamentales para evitar y frenar la aparición de puntos negros. “Apretar la cara seguido puede dañar la piel y hacer que luego se formen espinillas. Si no se elimina bien la grasa, ese contenido se profundiza y se inflama toda el área”, dice la cosmetóloga Priscila Fariña, de Skintouch SPA. Es por esto que deben ser sacados con mucha delicadeza por un experto y tener el hábito de hacérselo una vez al mes. En Skintouch realizan dos tipos de limpieza. La clásica incluye limpieza profunda de impurezas y mascarilla según cada tipo de piel ($ 42.000). La otra alternativa es la limpieza de hidratación profunda en la que, además de retirar las impurezas, se hace una hidratación facial ($ 48.000). Av Isidora Goyenechea 3000, fono 950 0551. De lunes a viernes de 8:30 a 21:30. Sábado de 9:30 a 19:00 y domingo de 9:30 a 14:30 hrs.

Cremas
El dermatólogo recetará cremas con retinoides y antibióticos tópicos. Además, en el comercio se pueden encontrar cremas que combinan ácido salicílico, azufre o cinc.

Anticonceptivos
Inhiben la producción de testosterona. “Por lo general se receta el más clásico de todos, que tiene un porcentaje de etinilestradiol (estrógeno) al 35%. Estos se indican por seis meses y luego se cambia a un anticonceptivo más suave”, dice el doctor Trincado.

Medicamentos
Recomendado para mujeres con acné severo o con riesgo de quedar con cicatrices permanentes, la isiotretinoína (principal componente de fármacos para combatir el acné), reduce la actividad de las glándulas sebáceas y disminuye su tamaño, teniendo un efecto antiinflamatorio en la piel. El tratamiento dura entre 12 y 16 meses y el resultado comienza a observarse hasta ocho semanas después de iniciada la terapia. Aunque su efectividad es indiscutida por dermatólogos –de hecho, el porcentaje de recaída es menor a 30% y siempre inferior al brote inicial–, hay una serie de precauciones que se deben tener en consideración. “Antes de recetar este medicamento se debe tener absoluta certeza que la paciente no quedará embarazada durante el tratamiento, ya que el riesgo de que el feto sufra malformaciones es muy alto”, advierte la doctora Turak. Por esta razón, se realiza una prueba de embarazo antes de iniciar el tratamiento. Se deben realizar también pruebas hepáticas y perfil lipídico porque el propio medicamento tiende a aumentar el colesterol y los triglicéridos de la sangre. Este medicamento no es selectivo con las áreas que seca, entonces, uno de sus efectos asociados, es que también produce sequedad de las mucosas, afectando a los labios y a los ojos. “Para evitar estas molestias, se recomienda usar lágrimas artificiales y mucho bálsamo labial”, sugiere Carla Muñoz, dermatóloga del Centro Médico Clínica Santa María La Dehesa.

Peeling
Los peelings provocan una descamación de las capas superficiales de la piel y, así, emparejan imperfecciones. El mecánico utiliza una punta de diamante para alisar, mientras que el químico usa ácido glicólico o resorcinol para cumplir la misma función.

Láser
Los láseres de tipo abrasivo –que también producen una descamación de la piel–, realizan una especie de limado sobre la epidermis para emparejar las cicatrices del acné. “Se tienen que trabajar las áreas anatómicas, es decir, si el acné está en la frente, se trabaja toda el área hasta la sien; si está en la mejilla se trabaja hasta la zona de debajo de los ojos, borde de la cara y la zona nasogeniana, que va desde la arruga que se marca al sonreír hasta la boca. Esto porque el láser puede despigmentar algunas áreas y, al abarcar toda el área anatómica, se garantiza un tono homogéneo”, explica la doctora Turak. Aunque los resultados son efectivos, se debe considerar que la zona tratada queda con una costra visible por dos semanas, período durante el cual el paciente debe estar fuera de circulación.

El sol y el acné: La exposición prolongada al sol, que se da especialmente durante los meses de verano, hace que el acné disminuya notoriamente. “El sol es calmante y tiene un efecto antiinflamatorio, por lo que su acción sobre el acné normaliza y reduce los brotes”, dice la doctora Turak, quien advierte que en ningún caso esto significa exponerse al sol sin la protección adecuada. “Deben usarse filtros solares de textura líquida que penetran en la piel sin tapar los poros”, recomienda.

Seguir leyendo