Trabajo en equipo

Reportajes y Entrevistas

Trabajo en equipo

Por Alejandra Villalobos / FOTOGRAFÍAS Nicolás Abalo / PRODUCCIÓN Giselle Sateler / AGRADECIMIENTOS Mango y Metrocuadrado

Hace 15 años hablar de cáncer de mamas era sinónimo de muerte, pero hoy es una enfermedad que detectada a tiempo tiene altas probabilidades de tratarse exitosamente. Además han aparecido nuevas soluciones estéticas que ayudan a sobrellevar el tratamiento y sus consecuencias. Estos cinco profesionales, desde sus distintas áreas, ayudan, apoyan y contienen a las valientes mujeres que luchan contra esta enfermedad.

Badir Chahuán / Cirujano oncólogo y reconstructivo de mamas de la Fundación Arturo López Pérez

“Muchas veces las mujeres llegan con un diagnóstico precoz, que es lo ideal, por ende el tratamiento es curativo, y lo que se hace es extirpar el tumor. En general tratamos de hacer cirugías conservadoras, es decir, conservar la mama y extirpar solo la parte que tiene el tumor; sin embargo, cuando los cánceres están muy avanzados nos vemos obligados a extirpar la mama completa. Pero aun en esos casos podemos hacer una reconstrucción inmediata. Yo hice una formación en el Instituto Europeo de Oncología para poder reconstruir la mama en el mismo momento de la cirugía, y para mí eso es muy gratificante porque que la paciente salga con una mama completamente renovada es muy bonito. También usamos harto la quimioterapia antes de la cirugía cuando tenemos tumores grandes, de esa forma reducimos su tamaño, así después extirpamos solo lo que quedó de tumor, incluso a veces desaparecen por completo con la quimio. La parte más linda de este cáncer es que de un diagnóstico grave dejamos en la mayoría de los casos un pronóstico favorable. Personalmente, trato siempre de buscar el punto positivo, por lo mismo lancé Ídolas, un libro que reúne el testimonio de nueve mujeres que cuentan cómo vencieron el cáncer de mamas. La idea es derribar los mitos que giran en torno a esta enfermedad, y enfocarnos en cómo el cáncer también puede servir para cambiar nuestras vidas”.

Gloria Briones / Dueña de Onco Boutique

“Siempre me interesó el tema de la salud, trabajé muchos años en corporaciones farmacéuticas, y cuando algunas amigas comenzaron a tener cáncer me di cuenta de que, además de lo difícil que es la enfermedad, no existía una tienda que tuviera productos de calidad y bonitos para ellas. Así surgió Onco Boutique hace cuatro años, con la idea de alivianar ese estrés, de facilitarles la búsqueda de artículos, pero además que fuera un lugar íntimo, que respetara su privacidad, donde se sintieran contenidas y apoyadas. Hoy día tenemos desde prótesis mamarias externas a ropa con prótesis incorporadas como trajes de baño, sostenes especiales, pelucas, turbantes hipoalergénicos y preciosos que traemos desde Dinamarca, etc. Para mí lo mejor es ver a las clientas que se van felices, que se sienten cómodas con los productos, que lloran de emoción; eso me llena el corazón. El cáncer es un verdadero terremoto para ellas y sus familias, por lo mismo la idea de esta tienda es transformarse en su aliada para que puedan pararse frente al espejo con más seguridad. Y el que haya una tienda con artículos, aunque pueda verse como algo banal, también ayuda a darle otro enfoque a esta enfermedad, y a decir que ya no es sinónimo de muerte como era antes, sino que hay muchas maneras de ganarle”.

Verónica Hurtado / Jefa de Kinesiología de la Fundación Arturo López Pérez

“El tratamiento contra el cáncer de mamas implica una fatiga crónica que conllva una atrofia muscular, por lo mismo es trabajado por un equipo multidisciplinario, con kinesiólogos, psicólogos y nutricionistas. Todas mis pacientes son mujeres fantásticas, fuertes, tiradoras para arriba, empeñosas. Obviamente se cansan, algunas se agotan por lo largo del tratamiento, a otras quizás les cuesta más hablar, pero hay algunas con las que se llega a un nivel tan íntimo que nos abren su corazón y terminamos llorando juntas. A veces, además de los ejercicios, tengo que levantar el ánimo, hacerlas reír, eso también es parte de ser rehabilitadora. Una como kinesióloga está mucho tiempo en contacto con ellas, porque hoy en día estamos interviniendo después del diagnóstico; es decir, comenzamos a hacer una rehabilitación preoperatoria para que la paciente se vaya en mejores condiciones fisiológicas a una cirugía o sobrelleve mejor una quimioterapia, y luego continuamos a lo largo de todo el tratamiento, que pueden ser 10 años. Pero hoy la mujer que tiene cáncer de mamas accede a un tratamiento y un pronóstico mucho más favorables y más contenidos desde un principio. Si hace 22 años, que fue cuando llegué a la FALP, el cáncer de mamas era sinónimo de muerte, hoy eso ya no es así”.

Maru Campos / Tatuadora de Estudio Daruma

“Hace un año comenzamos en nuestro estudio a ofrecer tatuajes gratuitos para mujeres mastectomizadas una o dos veces al mes. La idea es ayudarlas en este proceso que me imagino debe ser muy fuerte, y además muy caro. Lo único que pedimos es que al menos haya pasado un año desde la cirugía, y que el doctor haya dado la autorización. En nuestro caso nos hemos dedicado a hacer tatuajes de pezón, también hay mujeres que se hacen tatuajes estéticos en la zona de la mama, pero no nos ha tocado. A pesar de que tatúo por lo menos a dos personas al día, estaba muy nerviosa la primera vez que tatué a una mujer mactectomizada. Sé y siento que es algo tan íntimo y delicado que obviamente no es lo mismo que hacer un tatuaje en cualquier otra parte del cuerpo. Pero a pesar de eso estaba muy feliz y confiada porque sabía que iba a entregar algo que la iba a ayudar. Las mujeres en general se emocionan mucho cuando se ven, creo que ninguna no ha llorado cuando se mira al espejo, porque para ellas es como cerrar un círculo. Casi ninguna de ellas llega con tatuajes ni había pensado en tatuarse, y eso también nos tira para arriba a los tatuadores y ayuda a romper tantos prejuicios que hay hacia nosotros. Es lindo que se den cuenta de que un tatuaje puede ser mucho más que un capricho estético y que puede significar un cambio en la vida de una persona”.

Andrea de la Barra / Diseñadora industrial, creadora de Alba

“Siempre quise hacer lencería, pero no porque sí, quería hacer algo que fuera un aporte, que ayudara en algo. Para mi proyecto de título creé una línea que no discrimina a ninguna mujer por su condición. Investigando me di cuenta de que el mercado chileno tiene una falencia muy grande respecto de ese tema. La mayoría de los productos para mujeres mactectomizadas son ortopédicos y no muy lindos, por eso muchas veces optan por seguir usando los sostenes comunes y corrientes, y adaptándolos para poder usarlos con prótesis, y claramente esa no es la ideal. Así nació Alba, un conjunto de lencería que incluye sostén, calzón y babydoll. Trabajé con algodón y encaje, y los sostenes son bralettes, la idea era que justamente el sostén no obligara a usar prótesis, pero a la vez que tuvieran la posibilidad de agregarle una externa mediante un bolsillo ultradiscreto. En el caso del babydoll, me interesó mucho agregarlo ya que una de las cosas más potentes en el tema de la sensualidad y la sexualidad es el acto de desvestirse, y cuando a ti te falta una pechuga, o tienes una cicatriz enorme o tienes que usar una prótesis externa, el acto de desvestirse al final se elimina de la rutina, y el babydoll lo que hace es ayudar a recuperar un poco eso. Te hace sentir linda, pero tampoco te obliga a mostrar lo que no quieres. A pesar de que este fue solo mi proyecto de título, mi intención ahora es aprender un poco más en diseño de vestuario para poder sacar al mercado mi producto perfecto y poder ser un aporte para todas las mujeres que están pasando o pasaron por esta enfermedad”.

 

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