Martes 9 de Febrero de 2010
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Reportajes

Píldora del día después: el veredicto de la ciencia

PAULA Nº 998, mayo de 2008

Píldora del día después: el veredicto de la ciencia

* Este reportaje recibió el premio periodístico Francia, Vive la Vanguardia 2009.

En medio de la acalorada discusión que se generó en el país sobre la  píldora del día después y, especialmente, sobre si era abortiva o no,  este reportaje intentó liberarse de pasiones y opiniones y centrarse en  lo que dice la ciencia. El peso de los datos expuestos -fruto de  entrevistas a científicos de distintas partes del mundo y de la revisión  de decenas de /papers/ sobre el tema- demostró que no hay estudios  científicos que prueben que es abortiva.

Por Guillermina Altomonte

La píldora del día después mide medio centímetro de diámetro y parece una tableta de sacarina, pero lo que contiene (0,75 mg de levonorgestrel) la ha convertido en objeto de juicios científicos, éticos y legales. El levonorgestrel es una hormona sintética que actúa como la progesterona, conocida también como “la hormona del embarazo”, porque por su acción en el útero ayuda a que el embarazo se establezca y se mantenga. Además, la progesterona actúa sobre la hipófisis e impide que ocurra la ovulación en las dos últimas semanas del ciclo menstrual y durante el embarazo. Por eso se empezó a experimentar con esta sustancia como anticonceptivo de emergencia en los años 80, primero en combinación con etinil-estradiol, lo cual dio origen al llamado método Yuzpe (que consiste en tomar varias pastillas anticonceptivas que contienen ambas hormonas sintéticas). Actualmente, la píldora del día después contiene solamente levonorgestrel, ya que se comprobó que de esa forma es igual de eficaz y tiene menos efectos secundarios (cefalea, mareos o vómitos).

Hasta principios de este siglo no había muchos estudios sobre el mecanismo de acción del levonorgestrel. Los expertos en reproducción concuerdan en que es muy difícil, incluso hoy, determinar con exactitud el momento del ciclo menstrual en que se encuentran las mujeres, y que la acción y eficacia de la anticoncepción de emergencia depende de la etapa del ciclo en que se tome. El principal referente para calcular la posibilidad de embarazo es la llamada Tabla de Wilcox, según la cual la fecundación puede ocurrir si hay una relación sexual el día de la ovulación o en los cinco días anteriores, pero la probabilidad es distinta en cada día y la máxima (en el día 2 antes de la ovulación) es de sólo 29%. Tomando en cuenta esta tabla, entre 1993 y 2005 se hicieron 7 estudios sobre la eficacia anticonceptiva del levonorgestrel y se concluyó que puede prevenir entre 31% y 95% de los embarazos que se hubieran esperado naturalmente, dependiendo del día del ciclo y de cuánto se demore la mujer en tomársela después de la relación sexual no protegida. Mientras más tiempo pasa, menor es la eficacia del medicamento. Y 120 horas después del coito ya casi no tiene efecto.

En función de esos datos, hasta el año 2000 se barajaban tres hipótesis para explicar cómo el levonorgestrel puede prevenir un embarazo:
• Impide o retrasa la ovulación.
• Interfiere con la migración de los espermatozoides desde el cuello del útero hasta las trompas de Falopio (donde se fecunda el óvulo), es decir, impide que óvulo y espermatozoides se junten.
• Interfiere con la implantación del embrión si ya ha ocurrido la fecundación al momento de tomar la píldora. Esta última es la más polémica.

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