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¿Por qué entre blogs, flickrs y twitter, el fanzine –un puñado de hojas fotocopiadas, corcheteadas y distribuidas a mano– está más vivo que nunca?
9 diciembre, 2009
orla

Fanzines forever

¿Por qué entre blogs, flickrs y twitter, el fanzine –un puñado de hojas fotocopiadas, corcheteadas y distribuidas a mano– está más vivo que nunca?

Por Guillermina Altomonte


09/12/2009 Paula 1036

¿Por qué entre blogs, flickrs y twitter, el fanzine –un puñado de hojas fotocopiadas, corcheteadas y distribuidas a mano– está más vivo que nunca?

Por Guillermina Altomonte

Hacer un fanzine es un cacho. Hay que recolectar poesía, fotos, ilustraciones, dibujos. Imprimirlo en la impresora de la casa o de la universidad. Fotocopiarlo con paciencia de hormiga. Corchetear las páginas una por una. Vender los escasos ejemplares –50, 100– por poca plata. Distribuirlos, muchas veces, en bicicleta para abaratar costos. Absurdo frente al mínimo esfuerzo de hacer clic y subir lo mismo a un blog. El fanzine –de fan, fanático, y zine, derivado de magazine– es un objeto de culto en este reciente mundo digital. Tiene el valor del vinilo frente a un mp3. En Chile hay varias mini editoriales dedicadas a producirlos con el mismo ánimo que inspiró los primeros zines, como también se les llama, hace 50 años: hágalo usted mismo. “Antes eran revistas fotocopiadas, ligadas a la contracultura de los años 60”, dice Carlos Reyes, comunicador audiovisual y guionista de historietas. “Ahora pueden ser impresos a láser y en buen papel, pero siguen siendo producidos por y para aficionados de cualquier ámbito: música, cine, arte, cómics. No tienen fines de lucro y tienen una posición política porque vienen de la autogestión: yo la hago, yo la imprimo, yo la distribuyo, lo que permite que sean completamente independientes”.

Gran Negro

MINI EDITORIAL que edita fanzines con trabajos de gente que dibuja, escribe, hace grabados o toma fotos. “No recibimos subsidios ni fondos concursables”, dice Pablo Delcielo, diseñador de Gran Negro. “Nuestro sistema de producción es bicicleta, fotocopia, guillotina, corchetes. Siempre estuve ligado al mundo de los fanzines desde que era un adolescente, me gustaban los de opinión, recetas vegetarianas, política, entrevistas a bandas o colectivos. Es poder hacer lo que uno quiere hacer con casi nada de recursos”. Se venden en la tienda de Matucana 100 y en Estampa y Ataka (Maturana 302, 2º subsuelo). Los precios van entre $ 500 y $ 1.000. www.grannegro.org

Por algo están muy ligados al movimiento punk: la estética descuidada no viene sólo de los pocos recursos con que se hacían los fanzines, sino de una opción por la anti-profesionalización. No hay que saber cantar para tener una banda de música, y no hay que estar en la industria de los medios para comunicar algo. Cualquiera puede hacer un fanzine. Las versiones 2009 pueden ser del tamaño de una Moleskine o tamaño oficio; pueden ser de cualquier color; pueden tener 8 páginas o 40 con poesía o historietas; pueden contener fotos o ilustraciones o desplegar un collage. O, como define el proyecto Papermind: “Pueden ser una galería portátil, la galería más pequeña del mundo: con el material que hay dentro se puede hacer una expo”.

Papermind

ES UNA REVISTA-OBJETO-FANZINE que viene en una bolsa tipo ziploc que contiene entre 20 y 25 piezas: grabados, stickers, pósters, cajitas de fósforos. Impulsado desde Barcelona por Juan Cardosa y Carlos Murillo, sacan 3 ó 4 números al año, de 100 unidades cada uno. En el último tiempo se han sumado ciudades invitadas, como Vancouver, São Paulo, Lisboa, Rotterdam, Linz y Port Bou, con ediciones armadas con artistas locales convocados. La primera sede invitada fue Santiago y es la única que se ha repetido el plato. “Somos como una mala hierba, el modelo se está extendiendo sin quererlo”, dice Juan Cardosa. Para octubre de 2010, Jorge González y Sergio Valenzuela, de Industria Masticable, están proponiendo hacer un Papermind de luxe en Concepción. En Chile se pueden encontrar en Metales Pesados. papermindfanzine.blogspot.com

Lanzallamas

ES UN SITIO MULTIMEDIA que surgió en 2004 para difundir trabajos literarios. Desde 2006 también es una microeditorial autogestionada, y este año empezaron a editar fanzines con textos de poetas latinoamericanos como Andrés Anwandter, Mario Santiago Papasquiaro o Carlos Soto Román. En su sitio www.lanzallamas.org hay 6 títulos disponibles y todos cuestan $ 1.500.

Diccionario zine
E-zine: fanzine de distribución electrónica.
Jamzine: una sesión de colaboración de artistas que se juntan, durante varias horas, a armar un fanzine.
Kiltraza: colectivo que editó algunos de los fanzines chilenos más recordados de los 90. “Fue antecedente de muchos otros; era político, artístico, tenía mucho humor y estaba muy mal impreso”, grafica Carlos Reyes, quien colaboró en Kiltraza. De aquí surgió La Nueva Gráfica Chilena (www.lanuevagraficachilena.blogspot.com), que ha editado varios fanzines de historietas, como Morgan Shyla o La isla del No.

Grietagarbo

COLECTIVO FORMADO por Garvo (Gabriel Navarrete) y Tillo (Roberto Silva), más un amplio círculo de colaboradores (grietagarbo.blogspot.comedicionesgg.blogspot.com). Desde 2008 editan fanzines que transforman en objetos: su “revista” temática Fititui puede incluir palos de helado, posters de serigrafías, parches o dibujos. Por ejemplo, la edición de Semana Santa venía envuelta en un papel aluminio pintado a mano como un huevito y traía un sticker de Jesús. “Las imprimimos a láser, no fotocopiamos como otros fanzineros”, explica Garvo. “Las portadas, que son a color y en papel grueso, las imprimimos en una picada que tenemos en el centro. Aprovechamos de pasar el dato: esto queda en Arturo Prat con Cóndor, es un pasaje y hay que preguntar por la señora María o el Flaco”. Los fanzines cuestan $ 1.000 y se encargan a grietagarbo@gmail.com.

El sitio Arte Chileno Independiente es una red que agrupa a casi 2.000 artistas que suben sus trabajos, publican eventos y comparten ideas. Su creador, el artista visual Raúl Ciudad, vende online fanzines y objetos de varios autores, algunos de los cuales circularon hace más de una década. Entre las rarezas: tiene una de las ediciones más emblemáticas del fanzine Kiltraza, con Don Francisco en la portada, y Tranquilein John Cage, un casete con música de los integrantes de Grietagarbo, que viene envasado en papel aluminio e incluye un lápiz para rebobinar. www.artechilenoindependiente.cl

 


 

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