Lost: adiós a la isla

Por Sergio Fortuño

Nadie se lo pierde: Barack Obama corrió la hora de su discurso del Estado de la Nación de febrero pasado para que no coincidiera con la transmisión del primer episodio de la última temporada de Lost. Entre la expectación y el misterio, se acerca el final de una de las series más exitosas de la historia.

Todo el reparto de Lost tiene en su poder el guión del último episodio de la serie que saldrá al aire en Estados Unidos el 23 de mayo. Pero algo falta. Por miedo a cualquier filtración, la escena undécima del capítulo no le fue entregada a ninguno de los actores.

La actriz Evangeline Lilly, quien encarna a la bella e indomable Kate Austen, contó en una entrevista a Entertainment Weekly un dato que, lamentablemente, cualquier seguidor de la serie podrá prever: “El último capítulo de la sexta temporada no tiene un final feliz. No va a ser como un episodio de la familia Brady, ni comeremos pasteles”.

Para los seguidores que esperaron todos estos años para completar el puzzle de la serie, hay más datos decepcionantes: en una conferencia de prensa sus creadores adelantaron que el desenlace no atará todos los cabos sueltos… “Si intentamos responder a cada uno de las interrogantes sería muy pedante. Con suerte habrá un saludable cóctel de respuestas, misterio, decisiones de personajes y algunas sorpresas”, dijo el productor ejecutivo Carlton Cuse.

Un final filosófico

Perdidos. La filosofía es el título de un libro de reciente publicación en el que el profesor de la Universidad Católica de Milán, Simone Regazzoni, aborda las conexiones entre la intrincada trama de Lost y algunas de las principales preguntas filosóficas de la historia del pensamiento occidental. Para el autor, las referencias filosóficas de la serie van más allá de apellidos de personajes como Hume, Rousseau o Locke. Según él, en Lost los espectadores hacen un viaje semejante al de Platón: “Partimos del mundo de las imágenes para llegar a las ideas”.

En cuanto a los personajes, piensa que Jack Shephard, interpretado por Matthew Fox, es el “más filosóficamente puro”, porque parte de la lógica para explicar la realidad. John Locke (Terry O’Quinn), en cambio, le parece un “filósofo moderno” porque “utiliza todo lo que tiene, los sueños, sus creencias, para establecer un lenguaje más complejo con la isla”.
Su apuesta para el final es que se librará una lucha entre los que estén con Locke y aquellos que estén en contra. “Será la lucha por el devenir del mundo, en la que las explicaciones filosóficas de la física extrema serán muy importantes, al igual que los fantasmas de los personajes y cómo ellos se enfrenten a su destino”, arguye.
Perdidos. La filosofía se puede encargar en www.fnac.es.

Rewind: el origen

Para dar un golpe de timón a la alicaída ABC, Lloyd Braun, a la cabeza de la cadena norteamericana, encargó un guión que mezclara elementos de la novela El señor de las moscas, la película El náufrago, la serie La isla de Gilligan y el reality show Survivor. Desde que se estrenó en 2004, el programa ha recibido 58 premios, incluido un Globo de Oro y un Emmy, y ha llegado a peaks de 16 millones de espectadores por capítulo. Hasta ahora no ha quebrado el récord marcado por la serie M.A.S.H. en su último episodio, el 28 de febrero de 1983, con 105,9 millones de televidentes.

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