Tejedoras furiosas

Por Guillermina Altomonte.

El viejo arte doméstico del palillo y el crochet se ha transformado en vanguardia y revolución. En todo el mundo, tejedoras jóvenes se toman las calles, los cafés y los flickrs con una creatividad que sus abuelas no soñaron.

El viejo arte doméstico del palillo y el crochet se ha transformado en vanguardia y revolución. En todo el mundo, tejedoras jóvenes se toman las calles, los cafés y los flickrs con una creatividad que sus abuelas no soñaron.

Por Guillermina Altomonte.


GRAFFITI CON PALILLOS

KnittaPlease es un colectivo creado en 2005 por la artista Magda Sayeg, a quien un día se le ocurrió envolver con lana la manilla de la puerta de su tienda en Houston, Texas. Así empezó lo que llama “bombardeo de lana” o “graffiti tejido”: envuelve postes de luz, antenas, pasamanos, buses o cualquier objeto en la calle con retazos tejidos. Es un cruce entre manualidades y arte callejero; un intento de dar calidez al cemento y belleza a lugares inesperados. Magda también ha realizado intervenciones en la Gran Muralla China, México (donde tapizó un bus entero con lana, como la primera foto), Europa y Australia. La última acción callejera –en la que participaron más de 60 mujeres– consistió en abrigar 69 parquímetros en un barrio de oficinas de Brooklyn.

LAS CÉLULAS DE LONDRES

• London Guerrilla Knitting es un grupo en flickr cuyos miembros (de varias agrupaciones de tejedores, como Stitch and Bitch London) suben fotos de intervenciones en monumentos, parques, etc.
• Los integrantes deCast Off se juntan a tejer en sitios como el metro o el Parlamento de Londres, y en su tienda venden desde granadas de lana hasta penes tejidos.
• Knit the City es un colectivo de arte callejero cuyas seis integrantes realizan “yarnstorms” –o tormentas de lana– en las sombras y bajo seudónimos.
 I Knit London (creado por dos hombres) organiza eventos como los Knitting in Film and Television Awards: premios para las mejores escenas en cine  y TV que incluyan tejido y crochet.

CUERPOS EXTRAÑOS

La artista y curadora inglesa Freddie Robins usa el tejido para explorar temas de género y comportamiento humano y, de paso, subvertir la idea de que tejer es una actividad pasiva y benigna. Su serie Odd gloves (guantes extraños) cuestiona la noción de normalidad física, y su obra Knitted homes of crime (hogares criminales tejidos) replica en lana las casas donde mujeres asesinas cometieron sus crímenes. En la de la foto de arriba, por ejemplo, una mujer llamada Ethel Major mató a su marido con sándwiches envenenados porque pensaba que él la engañaba, en 1934. El trabajo de Robins se puede ver en www.freddierobins.com

TEDDY GORE

Cuando estudiaba Escultura en Londres,Max Alexander (23) empezó a tejer. Nada de bufandas: le interesaba crear personajes a partir de un ovillo de lana. Así empezó a combinar el tejido con animación y creó cortometrajes que ganaron premios en festivales de videoclips en 2007 y 2008. Sus esculturas de lana son oscuras; ella las llama “tejidos del horror”: incorpora sangre y una estética gore con humor. También fabrica joyas que replican ovillos y agujas.

REVÉS DERECHO

Desde 2005 existe en Chile una comunidad de tejedores llamadaRevés Derecho. Se juntan una vez al mes a tejer en La Tetería de Providencia, donde conversan e intercambian ideas, libros y revistas. El sitio web tiene unas 600 chicas inscritas (de Chile y otros países), y entre ellas han organizado “swaps”, un concepto norteamericano de intercambio de regalos: palillos, lanas, tejidos, revistas del tema. La fundadora de Revés Derecho es la diseñadora gráfica Marina Torreblanca, quien también hace amigurumis (pequeños muñecos tejidos a crochet con una técnica japonesa). En las fotos se ve el amigurumi que personifica a su novio Manolo: ella lo lleva en la maleta cuando viaja, para fotografiarlo en cada destino.

ANTIGLOBALIZACIÓN

La artista estadounidense Cat Mazza (32) combina las manualidades con medios digitales para explorar la relación entre textiles, tecnología y globalización. A través de su sitio web www.microrevolt.org organizó su ambicioso proyecto The Nike Blanket Petition: entre 2003 y 2008 tejió una manta de 4,4 metros de largo y 1,8 de ancho con el logo de Nike. La armó con cuadrados tejidos por personas de más de 40 países y otros que recolectó en viajes y por correo. Cada cuadrado representa una firma para exigir condiciones de trabajo más justas en esta empresa. Por estos días la manta se exhibe en el Museo Textil de Toronto, Canadá. Del sitio web también se puede descargar gratis la aplicación knitPro, creado por Cat, que permite transformar cualquier imagen digital en un patrón para tejido a palillo o crochet.

XXXS

En su casa en Indiana, Estados Unidos,Althea Crome teje guantes y calcetines en una escala de 1:12. Obsesionada con la miniatura, sus chalequitos Nano sweaters miden entre 0,4 y 1 cm. Los teje con hilos de algodón y seda, con agujas que pueden llegar a tener 0,25 mm de grosor, como un pelo.


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