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Absoluta

Los metalizados que recuerdan al “herrero de la moda”, Paco Rabanne.

Al modo Vreeland

Un guiño a la visualidad Diana Vreeland, la editora de moda que jamás nadie ha superado, la devota del rojo que dijo que “el rosa es el azul marino de la India”, la excéntrica que casi lleva a la quiebra a Vogue americano porque su imaginación tenía que ser llevada al papel.

Los disparos de Ron Galella

Marlon Brando le rompió la mandíbula de un puñetazo y Jackie Keneddy logró que un tribunal fijara la distancia a la que se le podía acercar, pero en dos décadas se convirtió en el paparazzi más famoso del mundo. Armado con una Nikon y una voluntad de hierro, Galella siguió a los más famosos desde fines de los 60 hasta los 80 y los inmortalizó con una estética que hoy está en libros y en museos. A sus 84 años, sigue siendo un curioso que también quiere morir como una celebridad.

René Gruau, el ilustrador de la alta costura

A mediados del siglo pasado, las ilustraciones del italiano René Gruau (1909-2004) estaban en las revistas de moda, en anuncios publicitarios de marcas como Dior, Givenchy y Lanvin, y en afiches de películas. Hoy, aún vigentes, son elogiadas internacionalmente en los museos de arte más prestigiosos de Europa.

Ali MacGraw: antes de Love story

Fue asistente de fotografía, estilista y modelo, y colaboró con los más grandes exponentes de la moda de los años 60. Una faceta desconocida de esta icónica actriz norteamericana.

El revival de Marta Brunet

Este año se cumple medio siglo de la muerte de esta escritora chilena de look misterioso y distinguido, cuya obra completa se acaba de reeditar. ¿Quién era esta Premio Nacional, que solía vestir de negro o blanco y siempre llevaba gafas oscuras?

Nelly Alarcón: la tejedora de la moda autóctona

A fines de los 60 comenzó a elaborar vestidos y abrigos de sabanilla, material que en Chiloé se usaba para frazadas y alfombras. En Santiago, logró notoriedad después de ser descubierta por revista Paula y, en 1972, llegó a París, donde tuvo un encuentro con Neruda, y Pierre Cardin la invitó a integrar su taller de alta costura, pero rechazó la propuesta y regresó a su Castro natal. Desde entonces poco se ha sabido de ella, aunque nunca ha dejado de crear. A los 83 años, cuenta que siempre se sintió fuera de la moda, analiza con preocupación la crisis de materiales que vive la isla y anuncia la publicación de un libro con su historia.

Del archivo Paula

Para que no quedara duda de la vocación de Paula por la moda chilena, en el segundo número de la revista, en agosto de 1967, se fotografiaron vestidos hechos por boutiques chilenas con géneros de Textil Comandari, que reflejaban los colores, el brillo y las texturas que se imponían para una silueta más suelta y que miraba también a la India y a África.

Leer, mirar, colorear

Tres títulos que desde la moda y la fotografía traen al presente los 60.

“Es una chica Paula”

La primera editora de moda de Paula, y luego directora entre 1976 y 1986, recuerda el impacto que causó en las lectoras, en los medios y en el circuito de tiendas y diseñadores la aparición de la revista y la formación del primer equipo de modas chileno. Responsable de que el diseñador Marco Correa y el peluquero Luigi alcanzaran notoriedad, Constanza Vergara cuenta que a las mujeres vestidas con las propuestas de la revista se les tildaba de “chicas Paula”.

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