Odisea Anwandter

A menos de un año del polémico quiebre de la exitosa banda chilena Teleradio Donoso, el ex líder del grupo lanza su primer disco como solista. Se llama Odisea, lo editó Oveja Negra y es un bombazo de pop fluorescente.




Genio. Quebrado. Mino. Ñoño. Cuico. Así empezaron a llamar en blogs y en facebook a Álex Anwandter cuando su banda, Teleradio Donoso, editó el muy elogiado disco Gran Santiago (2007). Una placa cargada a los pianos, guitarras sesenteras, finas melodías y singles que sonaban fuerte en la radio, como Pitica o Máquinas, cuyo clip fue dirigido por Alberto Fuguet. Hits que, gracias al trabajo de Carlos Fonseca, mánager histórico de Los Prisioneros, sacó a la banda de la escena indie y la empujó a las puertas de la masividad. Con la multiexposición su líder se echó encima odios y pasiones.

Pero un año después, Álex se transformó y cambió su introspectivo talante por la lujuria de la pista de baile. Siempre junto a su banda, lanzó Bailar y llorar (2008). En sus shows –cada vez más masivos, se agotaban las entradas en el Teatro Oriente– empezó a bailar parafernálicamente, hasta caer al suelo. El reconocido escritor Álvaro Bisama comentó en Paniko.cl: "Anwandter puede ser tan ácido como autista, pero es cualquier cosa menos triste (…). Está en él la demostración de una elegancia insoportable para canciones de tres minutos".

Fue precisamente en la web, justo cuando Teleradio Donoso estaba en la cresta de la ola, donde la banda anunció sorpresivamente su separación el año pasado. Explotaron los posteos con lamentos y teorías sobre el fin. No hay versión oficial, pero la más recurrente es que Anwandter hacía todo: componía, escribía, tocaba, producía y aparecía más grande en las fotos.

"Qué fome dar explicaciones sobre lo que dicen los demás. Es como hablar de la ex polola. No vale la pena", dice mirando su taza de café, con sus gigantescos lentes de marco grueso. Lo que sí reconoce es que las canciones de Odisea –electrónicas, bailables, algunas de nueve minutos– habrían sido imposibles de tocar con su ex banda.

"Soy de la idea de que caerle bien al mundo es absurdo. Que a alguien le cargue mi trabajo me parece lo más normal del mundo".

Quién es Álex

Tiene 27 años y vive en un departamento rodeado de sintetizadores y máquinas para hacer música. Su formación es autodidacta: primero escuchaba a Bach y Piazzola, luego se pasó a la canción de autor (Nick Drake, Bob Dylan), al rock sesentero (Beatles, Beach Boys) y la música de baile que va desde lo "kitsch" (Ace of Base) a la escena de Detroit. Es fanático del cine, la tele bizarra y los libros: está leyendo sobre lun ensayo sobre a vida cotidiana en Roma y otro sobre la música disco.

Odisea

El disco ya está a la venta en disquerías. Anwandter canta entre voces sampleadas, trompetas y un coro elegante/melódico que son su marca registrada. También hay extensos pasajes rítmicos que recuerdan a Los Prisioneros con frases como Prendamos fuego a La Moneda, y temas titulados Mentiras blancas, Cabros y Casa latina. "Era lo que tenía en la cabeza", dice. Confiesa que le gusta la palabra odisea porque la encuentra "chula" y asegura que el disco está muy influenciado por Jon Secada y el house. "Hice canciones largas porque quiero que la gente caiga en trance", concluye. Él mismo testeó las canciones: si no lo hacían bailar, quedaban fuera del disco.

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