El premiado realizador nacional José Luis Torres Leiva registró el momento en que amigos y conocidos escuchan por primera vez una canción. El resultado es Trance, una serie de videoclips íntimos, espontáneos y fugaces, que ya están en la web.
Por Lorena Penjean
Al director de cine José Luis Torres Leiva (El cielo, la tierra y la lluvia) siempre le ha llamado la atención la forma en que las personas reaccionan cuando escuchan música. “Quise hacer algo con ese momento en que uno vive las canciones y las hace parte de uno”, sostiene. Grabados por el director de fotografía Inti Briones, los videos muestran a amigos y conocidos de Torres Leiva en el momento en que escuchan por primera vez temas de grupos como Animal Collective, Low, Daniel Menche y Hala Strana, con los que Leiva se contactó para utilizar su música. Incluso consiguió que Dirty Three, banda australiana a la que admira, compusiera un tema exclusivo.
Sólo para amigos y sin mucho sentido, según afirma Leiva, en Trance vemos a una mujer que trata de encender un cigarro mientras el viento la despeina, a un conductor imperturbable que recorre la ciudad de noche y otras escenas simples en que se funde el acto de escuchar con la fugacidad del instante irrepetible: “Hay una película de Ingmar Bergman basada en la ópera La flauta mágica que tiene una introducción con primeros planos de rostros que escuchan atentamente el primer movimiento de la obra. Es un comienzo maravilloso. Eso quise hacer: captar el sutil gesto en que la música afecta a una persona y la transforma en un protagonista”.
¿Dónde ver Trance? En www.activaclavecerebro.org, sitio creado por Francisco Javier Schultz y Rodrigo Dueñas, autores de este medio que aboga por el flujo libre de obras audiovisuales de creadores independientes.
Película: Un hombre serio
Por René Naranjo
Luego de ser consagrados por los premios Oscar que recibió Sin lugar para los débiles (2007), los hermanos Joel y Ethan Coen han preferido tomarse el éxito con ironía. Primero con la incomprendida y corrosiva Quémese después de leerse (2008), y ahora con Un hombre serio (2009), que agrega a la mirada irónica sobre el mundo una mucho más gentil visión de la vida de una familia judía en un suburbio estadounidense, ambientada en 1970 y sin actores estelares. La acción se centra en Polonia, en la vida de Larry Gopnick (Michael Stuhlbarg), profesor de Matemáticas, atribulado esposo y padre de dos hijos, que trata de portarse como un hombre serio mientras le da una mano a su errático hermano y enfrenta un sorpresivo divorcio. La película cautiva por su bella realización, la profundidad de sus inquietudes morales, el humor y la agudeza de sus observaciones. Además de una divertida conversación sobre un álbum de Santana y un enfoque brillante de una ceremonia de bar mitzvah, hay una subhistoria de un dentista que cree descubrir un llamado de Dios en los dientes de un paciente, que ya se la hubiera querido Woody Allen.
Pin It