Por J.C.R.
Los vampiros no mueren, solamente se transforman. Si antes eran seres peligrosos y aristocráticos, como los de las películas Entrevista con el Vampiro y Drácula, ahora son adolescentes angustiados, vegetarianos y escuchan música “emo”. Ellos son los protagonistas de la saga de Stephenie Meyer, para muchos la nueva J.K. Rowling. Sí, porque tal como la célebre autora de Harry Potter, los libros de Meyer convierten a los lectores en “fans”. Lo que no lograba García Márquez con Macondo o Rodrigo Fresán con sus Canciones Tristes, sí lo provoca esta literatura fantástica, pero netamente pop: adolescentes que de disfrazan para los lanzamientos, páginas web, causas de Facebook y angustia ante cada movimiento de la autora.
La saga de Stephenie Meyer se compone de Crepúsculo (2005), Luna Nueva (2006), Eclipse (2007) y la recién lanzada Amanecer. El 1 de enero de 2009 se estrenará la película basada en el primer libro, que trata sobre Bella, una sufrida adolescente que conoce al enigmático Edward, un vampiro que tiene una particularidad: cree en la virginidad. Esta insólita resignificación del mito vampiresco tiene que ver con el activismo mormón de la autora. Sus críticos dicen con ironía, que ella escribe para “las madres que odian la magia y oscurantismo de Harry Potter”. Pero también hay que reconocer al talento de Meyer para absorber la angustia adolescente, cierta moral “emo” y la necesidad de fantasear sin caer en la angustia de Stephen King.
“¿A qué mujer no le gustaría conocer a un hombre como Edward?. Además, tú empiezas a leer a Meyer y ya no puedes abandonarla”, explica Claudia Troncoso una de las fundadoras de Crepúsculo Chile. Con más de mil miembros que se reúnen por Facebook, el grupo está preparándose para el estreno del film en Chile.
Formado en su mayoría por niñas, este club de fans repletó el lanzamiento de Amanecer en la pasada Feria del Libro y, por supuesto, lo compraron. Porque tal como el mundo Harry Potter, no es bien visto quedarse con la copia de internet. “Es que no tiene gracia leerlo en el computador. La idea es tener el ejemplar, por eso nosotras en nuestra página no tenemos links de descarga, aunque es cosa de googlear para encontrarlos”.
Muchos critican que la autora no tenga idea de vampiros (su religión le impide adentrarse en esos misterios) y que en vez de literatura haga productos fríamente diseñados (ahora se viene Sol de medianoche primera novela centrada en Edward). Sin embargo, este mundo de adolescentes, vampiros buenos y hombres lobos latinos vino a llenar el vacío que Harry Potter había dejado.
“Las niñas enganchan mucho con la historia. Algunas asistieron al lanzamiento desde el sur y otras juntaron plata vendiendo cosas, para comprarse el libro. El amor y la fantasía se mezclan bien”, explica Andrea Truffero encargada de prensa de Alfaguara, la editorial que publica la saga. De hecho, para navidad lanzarán el libro oficial de la cinta.
Mientras tanto, Meyer disfruta del éxito: el año pasado sacó a Harry Potter del número uno del listado del New York Times y ha vendido más de diez millones de ejemplares. “Mis libros tratan sobre cómo resistir la tentación”, ha dicho. ¿Seguirán sus fans la idea al pie de la letra?
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