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25 julio, 2017
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Ambientes cargados

Tres libros de mujeres, traducidos al español por primera vez, se meten en mundos intensos y supuestamente decadentes: una historia personal del punk inglés, cuentos de una precursora surrealista francesa, la novela de una casa apocalíptica del gótico estadounidense.

Por Marcela Fuentealba


Paula 1231. Sábado 29 de julio de 2017.

La bebedora de sangre y otros cuentos,
Rachilde (Overol)

Su primeros cuentos, que publicó a los 24 años, se consideraron dedicados al “inconformismo sexual: travestismo (masculino y femenino), sadismo, masoquismo, fetichismo, homoerotismo e inclusive necrofilia”. Era fines del siglo XIX y la autora se vestía como hombre y firmaba como Monsieur Venus; luego fue Rachilde. Escribió relatos de mundos oníricos e imaginarios, como lo hacían sus contemporáneos Schwob y Huysmans; Paul Verlaine la felicitó por haber “descubierto un vicio nuevo”: una escritura al borde de todo.
Se llamaba Marguerite Eymery (1860-1953) y también fue autora prolífica de obras de teatro y escribió una biografía de su amigo Alfred Jarry, creador de Ubu, otro precursor del surrealismo. Con su marido fundaron y sostuvieron la muy relevante revista literaria Mercure de France. Otro de sus cometidos fue la preservación del legado literario de Oscar Wilde. $ 8.000 en librerías.

Ropa música chicos,
Viv Albertine (Anagrama)

Después de que se separó su banda, The Slits (algo así como Las Conchas), a comienzos de los 80, no se supo más de Viv Albertine hasta que en 2012 volvió con el aplaudido disco The Vermilion Border. Un par de años después recibió nuevos elogios por su extenso relato personal del punk, del que fue protagonista en los 70 con las Slits. Hija de obreros inmigrantes en Londres, de estudiante pasó a vivir libremente como ocupa: se vestía con Vivienne Westwood, carreteaba con Sid Vicious y se iba de gira con los Clash. Franca y divertida, salió de esa vida intensa con varias heridas, pero con la rebeldía intacta: “Éramos gente rara, veníamos de familias jodidas, llegamos al punk porque era lo único que nos aceptaba”, dijo. Es el registro, además, de una época hoy desaparecida por la preeminencia de la salud y el éxito. “Divertido, obsceno, tierno, soberbiamente escrito”, comentó el crítico de The Spectator; Greil Marcus lo considera “no solo el mejor libro sobre el punk, sino uno de los mejores libros de cualquier tipo que he leído”. 500 páginas para dedicarse. $ 33.650 en librerías.

El reloj de sol,
Shirley Jackson (Fiordo)

“Mi abuela mató a mi papá”, repite la niña cuando muere el hijo mayor de los Halloran, habitantes de una casona decrépita en la que conviven una madre siniestra, un tío en silla de ruedas, sirvientes ominosos, la nuera despechada, la nieta terrible, entre otros personajes de una galería que desde la oscuridad se vuelve, bajo la amenaza del apocalipsis, una sátira social, con la ironía y la sensación del misterio de la existencia humana. Jackson (1916-1965), autora popular de relatos de terror en Estados Unidos, publicó esta novela en 1958; es el antecedente de El resplandor de Stephen King, uno de sus fervorosos lectores. Locura, miedo y violencia: una de las joyas ligadas al gótico sureño, donde brillan Tennessee Williams, Carson McCullers y una larga estela. Desde el próximo mes en librerías.

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