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14 diciembre, 2017
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Camilo Salinas: Dedos para el piano

No vamos a hablar de su infinidad de trabajos como miembro o colaborador de IntiI-llimani, 31 Minutos, Los Pettinellis o Bipolares. Vamos a hablar de su primer disco en solitario: de lo mejor editado este año en el país..


Por Vadim Vidal

Paula 1241. Sábado 16 de diciembre de 2017.

Camilo estudió piano por nueve años, primero como concertista y luego como compositor. Si bien siempre ha estado al teclado en su infinidad de bandas y colaboraciones, nunca dejó de componer en modalidad acústica; ya sea para bandas sonoras como Estadio Nacional, piezas teatrales como Novecento, o series de TV como Los 80. “Pero también escribía piezas sueltas, las que grababa en mi estudio o las escribía en partituras o las guardaba en mi memoria. Y se quedaban ahí guardadas”.

Esto hasta que una amiga le mostró los discos a piano del músico canadiense Chilly Gonzales. “Fue una gran inspiración para abordar el instrumento desde mi lugar que es la canción popular”, dice.

Solo Piano, es eso: 12 canciones completamente acústicas, algunas con aires más calmadas que otras, pero nunca melancólicas ni crepusculares. Que se pueden inscribir en la modalidad de piano contemporáneo de músicos como Nils Frahm o Ólafur Arnalds, pero con un rasgo eminentemente local.

Conexión Habana

Su disco fue grabado en los célebres estudios Abdala, de Silvio Rodríguez, tras el viaje de Salinas a Cuba junto a Inti-Illimani para grabar Fiesta. “Había algunas piezas que quería que tuvieran un aire de piano bar, y me recomendaron las salas Egrem, donde Ry Cooder grabó Buenavista Social Club, en un piano Steinway de antes de la Revolución”.

Canciones destacadas
1. Al 2000
2. Jardineros
3. La luz al agua

El disco en Spotify

 

 

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