Cultivemos tunas

Tiempo Libre

Cultivemos tunas

Por Macarena Anrique / Ilustracion Holly Jolley

Estamos en buena época de reproducción de esta planta y prontos a comenzar la cosecha de su fruto. ¿Por qué ponerle atención? Esta cactácea originaria de México, que suele usarse de cerco por sus espinas, está llena de virtudes: requiere muy poco riego, resiste sequías y heladas, su vida alcanza hasta unos 20 años y sus frutos, que en algunos países son considerados un plato gourmet, son altamente nutritivos y recomendados para diferentes problemas de salud.

Más valiosa aún en estos tiempos.

Así cataloga la FAO a esta planta, sobre todo, como alimento en tierras desérticas y tiempos de sequías. La tuna, a la vez, se destaca como fuente de agua: la almacena en sus paletas gracias a su particular fotosíntesis. Y no solo eso, también ayuda a purificar: en contacto con agua turbia hace que los elementos pesados del líquido decanten; se trata de una rústica y antigua práctica que está siendo investigada por científicos para hacerla más eficiente.

Nutritivas y sanas

El fruto de la tuna es rico en hierro, calcio, vitamina E, potasio, fósforo sodio y vitamina C, con lo que favorece cicatrización, absorción de minerales y síntesis de colágeno. Así lo asegura Raquel Skvirsky, nutricionista de clínica Novamed y coach en hábitos saludables. Agrega que este fruto cuenta con polifenoles y flavonoides, protectores de la oxidación de las células, por lo que previene enfermedades degenerativas, cáncer y diabetes, problemas cardíacos y la osteoporosis, entre otros. No es todo, posee múltiples aminoácidos, fundamentales en el sistema inmunológico, y es una excelente alternativa natural para disminuir niveles de colesterol y triglicéridos; asimismo, colabora en caso de estreñimiento y en la recuperación del organismo después de hacer ejercicio intenso. Según la nutricionista, se aconseja consumir dos porciones de tamaño regular, lo que equivale a 65 calorías.

Se cultiva solo

Las tunas se pueden reproducir así: se planta una hoja o paleta de un ejemplar sano y productivo -idealmente en un macetero que tenga arena- y, cuando tenga raíz, se puede llevar a su lugar definitivo. En adelante la planta requiere pocos cuidados, basta que reciba mucho sol en un suelo que drene bien, pues le afecta el exceso de humedad, comenta Thierry Dardel, dueño de Jardín Suizo, tradicional espacio de venta de plantas en el camino que lleva hasta Algarrobo.

Luego de unos dos años, una planta nueva comienza a dar frutos, sus flores surgen en la primavera y los frutos se cosechan a partir de febrero. Dardel advierte que se deben cortar con mucho cuidado por las espinas -idealmente usando guantes de cuero- y siempre temprano por la mañana.

Pero de las tunas no solo se aprovechan los frutos, en México es usual comer también las paletas; la esposa de Thierry es mexicana y el jardinero cuenta que con ella aprendió que se prepara una rica ensalada cortando las paletas como si fueran porotos verdes.
www.jardinsuizo.cl

 

Seguir leyendo