El Silencio de Aurora Anita

Tiempo Libre

El Silencio de Aurora Anita

Por Almendra Arcaya.

A través de lo que ha definido como una propuesta instalativa, compuesta por 21 bordados, dos esculturas y un video, la artista Francisca Dulanto, más conocida como Aurora Anita, está presentando por estos días su último trabajo, denominado Silencio.

A través de lo que ha definido como una propuesta instalativa, compuesta por 21 bordados, dos esculturas y un video, la artista Francisca Dulanto, más conocida como Aurora Anita, está presentando por estos días su último trabajo, denominado Silencio.

La exposición, que le tomó un año de trabajo, utiliza la técnica de bordado crewel en sobrios blancos y dorados, que buscan simular molduras y ornamentos en esculturas de bajo relieve. Reconoce que desde que compró un libro de símbolos comprendió una serie de cosas de su vida y que Silencio no es más que la máxima expresión de su inevitable fascinación por encontrar significados.

¿Cómo se manifiesta el silencio en tu propuesta?
Cuando estoy bordando me gusta hacerlo en completo silencio para concentrarme en lo que estoy haciendo, porque creo que cualquier cosa externa te puede llevar al error o ensuciar tu pensamiento y me gusta que todo sea pulcro. También se puede ver en el video (que está en la exposición), que representa la danza sufí, en el que es todo el rato el mismo movimiento, girar sobre tu propio eje, donde la persona entra en tal estado que se vuelve un mediador entre el cielo y la tierra. La idea es que uno trate de experimentar, con los audífonos aisladores de sonido, la concentración que está teniendo la bailarina al girar. Es como cuando uno pone las manos sobre los oídos y te escuchas a ti mismo, tu corazón y tu respiración, y eso tiene mucho que ver con el silencio, la concentración y el bordado, porque estás repitiendo un patrón todo el tiempo.

La invitación es a pensar que la vida es como el tiempo, que al final no existe, entonces lo importante es estar concentrado en uno mismo, estar en paz y no de aquí para allá como un loco.

En tu exposición es posible apreciar una mano de obra sutil, con cierta estampa femenina, ¿dirías que es algo que caracteriza tu trabajo?
De todas maneras. Lo que yo hago requiere mucho tiempo, mucha paciencia y mucha dedicación, si queda mal lo desarmo y lo hago de nuevo, hasta llegar a la perfección. Por eso es tan importante el silencio.

¿Hay espacio para la improvisación en el bordado?
No, es todo pensado anteriormente, es justamente el error lo que me lleva a la improvisación.

Siempre estoy en búsqueda de oficios en vía de muerte, por ejemplo el tallado en mármol, el tallado en vidrio, el bordado, el crochet y el frivolité.

En esta exposición en particular, ¿qué significado toman los símbolos que elegiste?
La idea principal siempre fue como estudiar la escultura de bajo relieve y llevarla al bordado, porque el bordado crewel tiene muchas técnicas y lo entretenido es que le puedes dar volumen, entonces ahí yo le encontré como un nexo a tratar de intervenir el espacio de la galería, que sea como que uno entrara y dijera bueno, estos cuadros podrían formar parte de este espacio arquitectónicamente.

Coordenadas
¿Dónde? Galería Madhaus. Tegualda 1509, Providencia.
Aquí, más información.

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