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3 marzo, 2012
orla

La máquina de hacer libros

Es una cruza entre fotocopiadora e imprenta, con un catálogo virtual de siete millones de títulos. Se elige uno y se imprime en menos de cinco minutos a la vista del comprador. Existen solo 47 en el mundo y en una de ellas se fabrican los libros de una editorial chileno-neoyorquina.

Por Vadim Vidal / Ilustración: Vicente Reyes


Paula 1090. Sábado 3 de marzo de 2012.

Se llama Espresso porque fuciona como un expendio de café. Baja la información del catálogo de su empresa creadora, On Demand Books (que tiene convenio con distintas librerías norteamericanas, además de Google Books), la copia a una velocidad de 120 páginas por minuto, las apila, pliega, encola y entrega un libro encuadernado y con tapas a cuatro colores, en menos de cinco minutos. El precio varía según lo que se imprima, pero un libro de bolsillo cuesta cerca de US$ 14. La Espresso Book Machine se lanzó en 2009 en la Feria Tecnológica de Londres y desde 2010 se distribuye en universidades norteamericanas y europeas. La idea de sus creadores es que sea frecuente ver la máquina en lugares públicos como cafeterías o aeropuertos pero, por ahora, solo hay 47 prototipos disponibles en etapa piloto. www.ondemandbooks.com.

A una velocidad de 120 páginas por minuto imprime la Espresso Book Machine. En su fase piloto la máquina funciona, sobre todo, al interior de universidades y librerías públicas, donde se imprimen principalmente memorias y autoediciones de pocos ejemplares.

Fuerza Bruta, editorial chilena en NY

El uruguayo Javier Molea es el bibliotecario de la librería del SoHo neoyorquino McNally Jackson, donde está uno de los 47 cotizados ejemplares de la Espresso Book Machine, que imprime unas 700 autoediciones al mes. Lina Meruane es chilena, escritora, profesora de la Universidad de Nueva York y asidua de la librería. Molea le contó que estaban pensando hacer una editorial y que ella podía hacerse cargo de la línea de escritores no-norteamericanos. La idea no prosperó, pero impulsó a Meruane a crear Brutas Editoras, su propia editorial de garaje. Al proyecto se sumó la periodista y poeta Soledad Marambio, también residente en la Gran Manzana y, desde Chile, Carolina Zañartu a cargo del diseño y Marcela Trujillo para supervisar el arte. “El nombre de la editorial pretende subvertir, vía la asociación a la idea de fuerza (bruta), la noción de género débil que se les adjudica a las mujeres y a lo que ellas emprenden”, dice Meruane.

A la fecha han editado Japón, con relatos de los españoles Alberto Olmos y Lolita Bosch, y Berlín (dividido) con crónicas del mexicano Juan Villoro y la argentina Matilde Sánchez. Ambos pertenecen a la colección Destinos Cruzados, sobre ciudades vistas por escritores de otros países. Preparan su primera novela gráfica, Maliki in Manhattan, de Marcela Trujillo, y Chile engordado, con crónicas de Daniel Titinger y Julio Villanueva Chang, entre otros.
www.brutaseditoras.com.

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