Isidora Correa: Lo que ocultan las cosas

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Isidora Correa: Lo que ocultan las cosas

Por Catalina Mena

Bajo la obsesiva curiosidad de Isidora Correa (37) los objetos más ordinarios del mundo se revelan como fenómenos sofisticados y complejos. Platos en desuso, muebles viejos, adornos o piedras: la artista recolecta cosas, las investiga, las transforma, las clasifica y, finalmente, las reagrupa en impecables montajes, donde adquieren nuevos significados. En febrero, una de sus obras se exhibirá en la destacada Feria Zona Maco, de México, llevada por la Galería Patricia Ready.

Paula 1164. Sábado 3 de enero de 2015.

Bajo la obsesiva curiosidad de Isidora Correa (37) los objetos más ordinarios del mundo se revelan como fenómenos sofisticados y complejos. Platos en desuso, muebles viejos, adornos o piedras: la artista recolecta cosas, las investiga, las transforma, las clasifica y, finalmente, las reagrupa en impecables montajes, donde adquieren nuevos significados. En febrero, una de sus obras se exhibirá en la destacada Feria Zona Maco, de México, llevada por la Galería Patricia Ready.

Un zapato viejo, un utensilio doméstico o una chatarra plástica en la obra de Isidora Correa logran una presencia sorprendente. Desde sus primeros trabajos, a comienzos de 2002, la artista se ha destacado por su particular manera de manipular y disponer objetos encontrados. Los fractura, los replica en otro material o los reduce a su forma elemental, para después organizarlos en series o montones. Así, se traducen finalmente en fenómenos de rara belleza y complejidad. Un trabajo potente que la llevó a obtener el Altazor en 2012 y gracias al cual participará, entre otras, en la Feria Maco, de arte contemporáneo, en México. “Me interesa alterar la percepción de elementos que son muy cercanos y que, por esa proximidad, nos resultan invisibles. La idea es dejar en evidencia todo lo que, al parecer, olvidamos”, dice.

Isidora reconoce la carga energética que traen las cosas por sí solas, pero toma distancia para analizar las múltiples variables que las constituyen: no solo se fija en la relación íntima entre los objetos y las personas que los usaron, sino también en su significado cultural, atendiendo a los materiales de los que están hechos, como recursos que se extraen de lugares específicos, que se explotan, se elaboran y se comercializan en el contexto de las actuales economías capitalistas.

La exposición Línea discontinua (Sala Gasco, 2011) es un buen ejemplo. Se trata de una gran instalación en la que dispone perfiles de objetos de diferentes materiales. La galería en donde fue exhibida, está a pocas cuadras de la Plaza de Armas, en una de las zonas de mayor comercio de Santiago y es, a su vez, una especie de vitrina. Dialogando con esa situación, Isidora Correa compró distintos objetos de uso doméstico en los boliches del sector, acotándose a cuatro materiales: metal, arcilla, plástico y porcelana. Decidió invertir el mismo monto de dinero en cada tipo de material, así que obviamente le alcanzó para muchas más cosas de plástico que de cerámica. Luego sometió estos enseres a una precisa operación quirúrgica, recortándolos hasta dejar solamente el borde de la figura, como un dibujo elemental, donde la información es mínima para que el objeto sea reconocible. En el montaje dispuso las piezas sobre distintas mesas fluorescentes. La mesa de los objetos de plástico era la más larga, y la de los de cerámica, la más corta.

La relación de las cosas con el territorio del cual proceden es fundamental en su obra. Para Reserva, de 2009, reunió veladores, armarios, mesas de comedor, sillas y escritorios, entre otros muebles usados, de distintas ferias libres de diversas comunas de Santiago. Luego los desarmó reduciendo su volumen a un plano y los ensambló entre ellos, como piezas de un puzzle que configura el mapa de Santiago, ubicándolas en el sector correspondiente al lugar de la comuna donde fueron encontrados.


Traducción local, 2013. Réplicas de envases de plástico desechables. Registro: Jorge Brantmayer

Formada en la Universidad Católica, desde sus primeras entregas Isidora Correa se ha destacado por su rigor y pulcritud, tanto en la investigación y producción de la obra, como en su puesta en escena. Su exposición Línea Discontinua fue nominada al Premio Altazor 2012, ha obtenido cuatro veces el Fondart y ha realizado ocho grandes muestras individuales.

Su trabajo más reciente, realizado en Escocia –que exhibirá el próximo año en Galería Patricia Ready– logra amarrar y llevar más lejos esta conexión entre la forma, la materialidad, el significado y el territorio, para incorporar la variable política que se puede asociar a un objeto. La obra parte de la reflexión sobre un referéndum realizado en ese país respecto a la posibilidad de independizarse del Reino Unido. Desde su perspectiva, Isidora enfatiza un aspecto fundamental que la pregunta conlleva: la independencia implica explotar, manejar y gozar de los propios recursos, que son la base de los objetos materiales.


Muebles recolectados y ensamblados. Registro: José Antonio de Pablo.

Para desarrollar el proyecto, la artista se trasladó a los puntos que definen las fronteras entre las naciones que constituyen el Reino Unido, como es la Muralla de Adriano, que separa Escocia e Inglaterra. En estas zonas límite (asociadas a conflictos políticos) recolectó pedazos de objetos y elementos naturales, como restos desparramados sobre el paisaje. Luego los replicó en cobre, material que abunda en el Reino Unido, y con el que fabrican piezas de cocinas, cañerías, objetos utilitarios, etc. Ello, precisamente, porque los británicos explotan muchas minas de este material en Chile, lo cual siempre ha sido tema de controversia. De esta forma, la artista abre múltiples reflexiones críticas y deja claro que en cualquier inocente objeto, que nos parece una basura, puede condensarse la historia de un país.


ABC, 2011. Fotografías de objetos recortados. Registro: Isidora Correa.

La obra de Isidora Correa se plantea como un exhaustivo análisis de las cosas que circulan por el mundo. Lejos del fetichismo emocional –que muchas veces manifiestan artistas que trabajan con objetos encontrados– Isidora correa observa las cosas con curiosidad, pero también con la distancia de un científico que revela la complejidad de lo más cotidiano y familiar.

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