*
18 mayo, 2017
orla

La nueva emperatriz del fado

Dotada de una voz estremecedora y una presencia escénica única, Mariza es una de las puntas de lanza de la renovación de la música tradicional portuguesa por definición. En Santiago se presenta el 6 de junio en el Teatro Nescafé de las Artes.

Por Vadim Vidal


Paula 1226. Sábado 20 de mayo de 2017.

Por lejos, Mariza Brandão (1973) es la más sofisticada de las nuevas voces del fado. Su presencia en escena es avasalladora, con trajes de alta costura, tez mate y pelo decolorado, es una suerte de Annie Lennox portuguesa que se ha paseado por los escenarios del mundo ampliando el sonido tradicional portugués con orquestaciones e influencias que van del flamenco al jazz y de la música de Cabo Verde al blues. Nació en Mozambique y creció en el tradicional barrio lisboeta de la Mouraria, hasta donde llegó con su madre africana y padre portugués. Debajo de su casa, su padre rentó una taberna donde cantaban fados los días sábados; ese sería su primer escenario.

En 1999 saltó a la fama tras un homenaje a Amália Rodrigues, la reina indiscutida del fado, de quien recogió cuatro composiciones para su primera placa, Fado em mim (2001) y una para su segunda placa, Fado curvo (2003), trabajo desde el cual comenzó a ampliar tanto su paleta sonora como su público global. Esfuerzo en el cual, no pocas veces, ha pecado de excesiva confianza en su estremecedor registro y ha patinado seriamente (su reciente dúo con Sergio Dalma es claro ejemplo).
Y si bien su trabajo más reciente, Mundo, redobla la apuesta con tintes más pop y de haber ganado el galardón a Mejor Artista en los premios de la revista de World Music, Songlines, su punto fuerte sigue siendo cuando vuelve al sonido tradicional o a coquetear con el flamenco (como su colaboración con Miguel Poveda, para la película Fados, de Carlos Saura), entonces queda claro que estamos frente a una de las voces más conmovedoras de la actualidad.

Festival de Fado Santiago presenta a Mariza, 6 de junio en el Teatro Nescafé de las Artes. Manuel Montt 32. Entradas a través del sistema Ticketek.

Qué es el fado
No está claro su origen: inicios del siglo XVIII, mediados del XIX; si viene de la música popular del norte de África, si lo cantaban los navegantes o trovadores, etc. La palabra proviene del latín “fatum” que significa “destino”, y definir el género musical es como intentar definir la palabra saudade: no es nostalgia y no es melancolía, menos tristeza, pero suena a todo eso. El poeta Fernando Pessoa dijo que “el fado es la fatiga del alma fuerte, el mirar de desprecio de Portugal al Dios en que creyó y que también le abandonó”. El fado tradicional es solo guitarra portuguesa de 12 cuerdas y voz, casi siempre femenina, y aunque fue protegido por el régimen salazarista (la dictadura más larga de Europa), no fue hasta la vuelta a la democracia que se renovó, amplió su instrumentación y se internacionalizó. A voces como la eterna Amália Rodrigues o Mísia, tomaron el relevo registros como los de Ana Moura, Raquel Tavares o Mariza.

Deja tu comentario