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14 junio, 2017
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Las instrucciones de Yoko Ono

Durante cuatro meses estará la muestra Dream Come True en Chile. Una retrospectiva que resume en 80 piezas el trabajo de Yoko Ono. Obras que no están terminadas, sino que son instrucciones para que el público continúe y modifique lo que la artista comenzó. .

Por Loreto Prado


Paula 1228. Sábado 17 de junio de 2017.

Hace 50 años, John Lennon llegó a la galería Indica, de Londres, para conocer el trabajo de Yoko Ono, aquella artista japonesa de la que muchos hablaban por su arte conceptual.

Ahí, subió una escalera para buscar con una lupa la palabra “Sí” que estaba escondida en un recuadro que colgaba del techo (Ceiling Painting, Yes Painting, 1966). De esta manera se conocieron, comenzaron su romance –el que duró hasta la muerte del cantante– y se unieron en el arte y la lucha por la paz.

Así como Lennon, los chilenos podrán seguir estas mismas instrucciones que Yoko Ono ha dado al mundo desde hace seis décadas, las que conforman la exhibición Dream Come True que llega por primera vez a Chile, a CorpArtes. “La muestra está compuesta por más de 80 trabajos, que incluyen objetos, videos, filmes, instalaciones y registros sonoros producidos desde mediados de los 50, principios de los 60 hasta hoy”, adelanta Agustín Pérez Rubio, español, director artístico de Malba y
co-curador de Dream Come True.

Yoko Ono ha demostrado ser mucho más que la viuda de John Lennon, culpada de haber separado a Los Beatles. “Es la artista desconocida más famosa del mundo: todos saben su nombre pero nadie sabe qué hace”, dijo una vez el cantante. “Ella es música, es activista y también es artista visual. A pesar de su retrospectiva en el MoMA, de haber ganado el León de Oro en Venecia, sigue siendo bastante desconocida su trayectoria como artista”, comenta Agustín, y esta muestra busca precisamente “colocarla en el lugar que se merece dentro del arte”.

Pieza Bolsa (Bag Piece) expuesta en el Malba.

Pieza Bolsa (Bag Piece) expuesta en el Malba.

Descendiente de la aristocracia de Japón, ella rompió todos los estándares y tradiciones de la cultura japonesa y se volvió una mujer vanguardista, feminista, ecológica y pacifista. Formó parte del grupo Fluxus, que en los 60 cambió la concepción tradicional de arte, participó de los happening, el performance y fue pionera y una de las máximas expositoras del arte conceptual. En este último, Yoko deja de lado los materiales y las técnicas para ocuparse del concepto: “solo utiliza palabras que son, a la vez, una descripción y una definición de la acción, pero que aun así dejan suficiente espacio material y/o mental al ‘performance’”, escribe el noruego Gunnar B. Kvaran –director del Astrup Fearnley Museum de Oslo y co-curador de Dream Come True– en su ensayo Instrucciones y narrativas.

Sus instrucciones son mensajes simples y poéticos, cargados de reflexiones y críticas sociales. Como cuando con Lennon decidieron pasar siete días de su luna de miel encerrados, en pijama, en la pieza 402 del Hotel Hilton de Ámsterdam para protestar en contra de la guerra de Vietnam: la solución era quedarse en la cama. Bed Peace y Hair Pease se leí en los letreros que colgaron de la ventana. De formas como esta, Yoko ha mostrado que “en vez de ser un objeto sublime y sagrado, la obra se convierte en una forma de comunicación momentánea, física y mental”, dice Gunnar. El curador noruego trabaja hace 27 años junto a la artista: “Ha sido una experiencia increíble, especialmente trabajar desde sus instrucciones, las que son su gran invento dentro del arte contemporáneo. Un ‘género’ artístico que le da mucha libertad al curador y al público también.”

En el Malba “se repararon cientos de tazas y platos y de esta forma la gente imaginó la reparación del mundo entero”, dice Pérez Rubio.

En el Malba “se repararon cientos de tazas y platos y de esta forma la gente imaginó la reparación del mundo entero”, dice Pérez Rubio.

A diferencia de otros artistas, la propuesta de Yoko Ono es que cualquiera puede participar del proceso creativo. Ella deja que la cambien, que jueguen, que interactúen y que cada uno saque sus propias conclusiones para que la obra esté completa. Sube las escaleras para mirar el cielo (To see the sky, 1960), clava un clavo (Pintura para clavar un clavo, 1961), pinta un cuadro (Pintura añade color, 1960), arregla algo que está roto (Pieza reparación, 1966), enciende un fósforo y observa hasta que se consuma (Pieza de encender, 1955)… son algunas de las instrucciones que le dan vida a la muestra Dream Come True. “Quizás sea algo misterioso para ustedes en este momento, pero cuando vayan y participen sabrán que es algo suyo. Diviértanse con ella y recuerden que ustedes y yo la estamos creando juntos”, es la invitación que hace la artista.

Lo que se verá en las salas de CorpArtes será único; porque no existe la versión original ni tampoco copias de Dream Come True.  Si bien los objetos, videos e imágenes son las mismas que estuvieron el año pasado en el Malba de Buenos Aires, las piezas serán transformadas por el público. Habrá pinturas, tintas, clavos, stickers, tizas, cerámicas, papelitos y lápices para trabajar junto a Yoko Ono. “Todas mis pinturas son instrucciones para pintar”, dice en su libro Pomelo. Ella no sabe cuándo ni cómo su obra va a terminar, eso depende de cada uno.

WAR IS OVER if you want it (1969) fue uno de los mensajes más potentes de John y Yoko.

WAR IS OVER if you want it (1969) fue uno de los mensajes más potentes de John y Yoko.

 

A la pantalla grande

Actualmente, Yoko Ono está produciendo una película sobre su romance con John Lennon. “La historia estará centrada en su relación amorosa, el coraje y su activismo social en Estados Unidos. Tenemos la intención de inspirar a la juventud de hoy para que se levanten y tengan una visión clara de cómo luchar por el mundo que quieren”, dijo el productor Michael de Luca a The Guardian. Con De Luca al mando de la producción (el mismo que está detrás de películas como Capitán Phillips y Cincuenta Sombras de Grey) y Anthony McCarten en el guión (nominado al Oscar por La teoría del todo), es un filme que promete.

Yoko Ono trabajando en Mend Piece, 1966.

Yoko Ono trabajando en Mend Piece, 1966.

Cuenta tu historia
“Escucha tu corazón, respeta tu intuición, manifiéstate, no hay límites”, les dice Yoko Ono a todas las mujeres que han sido víctimas de algún tipo de violencia de género. A través de la convocatoria Arising (Resurgiendo) las anima a compartir su testimonio junto a una foto de sus ojos. En 2013 lo hizo en Venecia, el año pasado en México y en el Malba y esta vez en Chile. “Ten coraje, ten rabia, estamos resurgiendo” se leerá en la pared donde estarán colgados todos los relatos que la Fundación CorpArtes ha recopilado a través de su web.

Del 23 de junio al 22 de octubre en CorpArtes, Rosario Norte 660, nivel -2. De martes a domingo,
de las 11 a las 18 hrs. Entrada liberada hasta las 14 hrs y $2.000 la entrada general en la tarde.

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