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26 abril, 2018
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Los metros cuadrados de Valentina de Aguirre

Valentina es periodista y su marido, Israel, director audiovisual. Junto a sus dos hijas, Candelaria y Hortensia, viven en una casa pareada de los años 40 en el Barrio Matta que fue rediseñada completamente.

Por María José Salas / Fotografía: Alejandro Araya.


Paula.cl

Durante unos meses, después del trabajo, Valentina de Aguirre y su marido, Israel Pimentel, recorrieron el Barrio Matta Sur buscando que en alguna ventana –de las clásicas casas pareadas que abundan en esas calles– hubiese un cartel que dijera: Se vende. El bichito de vivir en casa ya estaba instalado. Llevaban 7 años en un departamento frente al Parque Bustamante que les estaba quedando chico. Y, además, la familia había crecido y existían ganas de que siguiera creciendo. Así que luego de llamar preguntando por varias y de visitar tres, encontraron la casa que andaban buscando. Construida en 1943, estaba abandonada por su dueño, tenía varias ampliaciones y poca luz. “Cuando entramos a esta casa nos dimos cuenta de que tenía potencial. Había que hacer harta pega de remodelación, pero eso nos motivaba”, cuenta Valentina.

Con las llaves ya en sus manos, contactaron a la arquitecta Mariela Pimentel, prima de Israel, con quien se juntaron durante dos meses –una vez a la semana– para pensar los planos: qué dejaban convertido en pieza, qué pared botaban y hasta dónde iban a poner la lavadora. Cinco meses duró la remodelación de esta casa de 140 m cuadrados de la cual conservaron el piso de madera, que es mezcla de raulí y mañío y la parte delantera. El resto lo botaron todo.

Cuando uno entra, la atracción principal es la cocina: amplia y con mucha luz. “Pasamos gran parte del día aquí. Nos gusta cocinar en familia o con amigos”, dicen. La cocina cuenta con una gran mesa de madera natural que se mueve gracias a unas ruedas; tiene baldosas Cóndor diseñadas por ellos, mármol en las mesa de los muebles de cocina y un gran lavaplatos que Valentina compró en Ikea y que una amiga le envío a Chile.

Cuando se camina por el lugar en las paredes aparecen obras de Alberto Montt, Francisco Javier Olea, Cristóbal Palma, Olivia Allamand y Vicente Cociña que adornan las paredes. Y un piano acompaña las tertulias en el comedor.

Algunos muebles fueron comprados en el Parque de Los Reyes, otros en Franklin, hasta en la feria de las pulgas de Valparaíso. La alfombra del living fue herencia del papá de Valentina. Un detalle muy lindo es el ventanal que da al patio, que si bien es totalmente nuevo, mantiene la estética original hecha con empalillados sobre el vidrio.

Y en el dormitorio de sus hijas: Candelaria y Hortensia, hay un tragaluz que ilumina la pieza, principalmente el rincón de lectura. La cama de Candelaria es de la tienda Kudun y la piecera fue tejida por su abuela.

Aquí, un recorrido por el espacio más íntimo de la familia Pimentel De Aguirre.

 

 

Cama de Kudun y la piecera tejida por la mamá de Valentina.

Ilustraciones botánicas de Katie Scott.

Cortina de baño de Impresionarte.

Baldosas Cóndor.

Respaldo de cama hecho por Valentina con un bordado Otomí.