Nos gustó: Nanette

Tiempo Libre

Nos gustó: Nanette

Por Juan José Richards / Foto: Netflix

La comediante australiana Hannah Gadsby se toma en serio el humor. Su programa especial en Netflix es una divertida y profunda reflexión sobre la identidad que no importa cuando se vea porque emociona siempre.

La comediante Hannah Gadsby abre Nanette, el monólogo que realizó para Netflix, contándole a un auditorio repleto de espectadores que se tuvo que ir de Tasmania cuando descubrió que era “un poco lesbiana”. El público se ríe y eso ocurre porque ella quiere que se rían. Gadsby hace gala de una maestría en el manejo de los tiempos y los tonos para crear humor, pero lo que está contando no es un chiste. La homosexualidad era considerada un crimen en Tasmania hasta 1997, una época en la que no existían las redes sociales. Ni Netflix.

Su monólogo es una exploración profunda en la experiencia íntima que también habla de un momento histórico particular. Sí, da risa. Hoy. Al otro lado de una pantalla. Pero detrás del recurso del humor de este stand up hay una historia humana que emociona. Lo que dice es tan inteligente, pero a la vez tan simple, que produce vértigo. Ella misma es consciente de esto y reconoce que genera una tensión; analiza la estructura de un chiste delante de una audiencia que viene a escuchar chistes y logra incomodar, pero es tan cierto y su punto de vista tan certero, que lo que dice que sostiene la atención por más de una hora.

Resulta sorprendente el nivel de reflexión que la humorista propone en un espectáculo de humor. Impresionante también resulta cómo es capaz de bajar hechos duros de la historia del arte a un lenguaje común, en el que la humorista es capaz de explicar sencillamente por qué odia a Picasso. El suyo es un monólogo que tiene la inteligencia de mezclar observaciones agudas con emociones, y no cualquier emoción. Todo lo que dice tiene una vuelta a su propia experiencia personal.

El valor de este especial es –sin duda– la figura de la comediante. Hannah Gadsby se vale del formato del stand up para cuestionar el humor hasta llegar al punto de preguntarse cómo la comedia la hizo quedarse estancada en un período crítico de su vida. Nanette es una joya imperdible en la que el humor no es sólo hace reír o instala una crítica social, sino que es una herramienta potente que, al trenzarse con experiencias doloras y traumáticas, tiene el poder de ser transformadora.

Nanette, de Hannah Gadsby. Disponible en Netflix.

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