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6 octubre, 2017
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Recomendados Paula

Una heladería escondida en un pasaje de Providencia, una biblioteca de primer nivel, un café para ir con hijos y una caminata por el cerro San Cristóbal. Aquí, 4 buenos datos de periodistas de Paula para hacer en Santiago.

Por María José Salas


Recorrido por Antonio Bellet
Por Daniela González, editora Agenda Paula

“No tiene un nombre específico, pero es por estos días mi sector favorito de Providencia. Justo frente a la Iglesia de la Divina Providencia, entre las calles Antonio Bellet y Padre Mariano, hay un pequeño pasaje donde abrieron hace pocos meses dos joyitas: la heladería Mille Voglie que tiene, de verdad, unos exquisitos helados artesanales que preparan ahí mismo con máquinas traídas desde Italia -ofrecen degustación, para los golosos- y Chilensis, cafetería social, cuya versión del Matcha Latte, aquella bebida de té verde molido con leche (de vaca o vegetal), es imperdible por su dulzor medido y su consistencia justa. Ambos abren el fin de semana, aunque Chilensis solo hasta las 14:00 hrs.

Un par de pasos hacia el poniente hay una pequeña galería en la que abrió recién una tienda de productos orgánicos llamada All Natural, cuyos precios -advierto- son harto más altos que otras tiendas de la especie, pero que vale la pena visitar si se anda por ahí, ya que es bien surtida para quienes buscan productos gluten free, dairy free, soy free, etc.

Pero el lugar más genial de todos es un antiguo que yo descubrí hace muy poco. Llegando a la esquina de Antonio Bellet está la Biblioteca de Providencia (Av providencia 1590). La amo: tiene una pequeño y cuidado sector para niños (no tan chicos, porque es una zona silenciosa), con una estupenda oferta de libros y juguetes. Por $ 7.000 los vecinos de la comuna pueden hacerse socios (los que no, también, pero se cobra un poco más) y con ello se accede a préstamos de 4 libros simultáneos sin multas en dinero si te retrasas, sino en tiempo de préstamo para el siguiente pedido. Pero si no eres socio, también puedes ocupar la biblioteca: sus computadores en perfecto estado y excelente velocidad de internet, el wifi, las salas para estudiar, consultar textos en sala. Se pueden reciclar pilas y hay estacionamiento para bicis. Un mini paraíso que está justo al lado es el Mercado de Providencia (entrada por Bellet o por Santa Beatriz). Ahí hay que probar las empanadas de La Tinita (apetecidas por los gluten lovers) o comprar selectos vegetales en los puestos del lugar”.

Café familiar
Por Francisca Urroz, periodista de revista Paula

“Uno de mis lugares favoritos es Cocó Café en Providencia, a donde voy con mi hija. Mientras ella juega, yo trabajo o me junto con una amiga. Acaban de incorporar pan de La Indomable Panadería para llevar: pan de masa madre, pan de campo, baguette y multigrano. Imperdibles también son el latte con leche de avena o arroz (bebidas difíciles de encontrar en Santiago, $ 2.900) y el kuchen de manjar con chocolate blanco ($ 2.500) que, además, es sin azúcar. Otro de mis favoritos son las tostadas de pan de masa madre con palta ($ 2.100). Para las mamás con hijos con alergias y que están dando leche, hay muffins y brownies libres de lácteos. Los niños tienen dos piezas llenas de juguetes para entretenerse y hay varias alternativas de comida saludable para ellos: como snacks de arroz o jugos naturales”. $ 3.500 por niño desde 10 meses. Holanda 1128, Providencia. www.cococafe.cl

Trekking alternativo por el cerro Cristóbal
Por Carla Alonso, periodista de revista Paula

“Un sábado o domingo cualquiera, ojalá temprano, subir el cerro San Cristóbal por el acceso que está al final de la calle Santos Dumont, en Recoleta (Metro Cerro Blanco). Es gratis, y el sendero, llamado Zorro Vidal, es apto para inexpertos. Lo hice el sábado pasado con dos amigas -bajo la lluvia de ese día- y fue como subir otro cerro: silencioso, por caminos de tierra y rodeando jardines que explotaban en flores silvestres. Una vez en la cima, a los pies de la Virgen, se puede tomar un café y mirar Santiago desde las alturas. El recorrido -de ida- dura cerca de una hora y conecta con los caminos pavimentados. Recomiendo bajar por el sendero El Ermitaño, que llega a Santos Dumont, y observar en el camino el Cementerio Católico y otros lugares de la ciudad”.

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