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11 enero, 2017
orla

Salto a la nada

El escritor Benjamín Labatut, quien debutó en 2013 con los aplaudidos cuentos La Antártica empieza aquí, lanza Después de la luz (Hueders), proeza de arrojo existencial y liberación mental para explorar la extrañeza ante lo místico, mágico y matemático.

Por Marcela Fuentealba / Fotografía: Carolina Vargas


Paula 1217. Sábado 14 de enero de 2017.

Nigredo, Albedo, Citrinitas y Rubedo son las cuatro etapas de la gran obra Alquímica, el conocimiento misterioso anterior a la química que tiene que ver con la transformación de los elementos, y también del mago que lo ejecuta para saber de la piedra filosofal. Son los nombres de los capítulos que marcan el ciclo de exploración de este singular libro de Benjamín Labatut (1980), quien cambió totalmente su forma de escribir en un intenso viaje por lo desconocido.

Este libro es muy distinto a los relatos que escribías. ¿Cómo apareció?
Nació de una crisis que aún no logro entender ni explicar. Busqué sus rastros en la biografía y obra de escritores y artistas, en las ideas de la ciencia, en tradiciones religiosas y esotéricas; fue mi intento por recomponer una idea del mundo. No cuenta una historia sino que trata de rodear una experiencia que se resiste al lenguaje y al sentido, y que me dejó en un estado de confusión total. Trabajé sin saber qué estaba haciendo, sin ningún tipo de plan o estructura que me permitiera explicárselo a los demás. En el proceso encontré una nueva forma de escribir y un espacio más amplio para pensar y actuar.

¿Novela de iniciación?, ¿ensayo?
En el centro del libro hay un vacío. Eso es lo que dificulta su definición, pues no tenemos facultades para interactuar con el vacío. La inteligencia humana se ha desarrollado para lidiar con pares de opuestos, ser y no-ser, luz y oscuridad, todo y nada. Ante el vacío –que es una categoría diferente– la mente huye. Cada párrafo es como una flecha que apunta a un centro que no se puede ver, y que en principio tampoco se puede pensar.

¿Cuáles fueron los hallazgos que te permitieron avanzar?
No sé si fueron hallazgos, pero sí me tuve que agarrar de ciertas ideas y prácticas, como un hombre a punto de ahogarse. Sunyata, el “vacío preñado” del que surgen todos los fenómenos, es un concepto central del budismo que es tan oscuro para quien ve con ojos normales como brillante para quien se siente súbitamente ciego. El modelo óctuple de la conciencia de Timothy Leary, tal vez el mejor mapa que se ha construido sobre la experiencia humana, desde los circuitos básicos de la mente hasta sus estados más exaltados. Los ritos de la magia occidental, una tradición que permite generar una psicosis controlada y que aprovecha la naturaleza espontáneamente alucinatoria de nuestro cerebro. Estas ideas y prácticas abren posibilidades que están al alcance de todos, pero que hemos relegado a la gente “creativa”, “mística” o “sabia”.

$10.000 en librerías.

$10.000 en librerías.

“Para este libro, mis compañeros de viaje fueron quienes admiro: el editor argentino Maximiliano Papandrea, la artista chilena Juana Gómez, el músico y artista Sebastián Jatz. Ellos me contuvieron y acompañaron en estos últimos siete años, cuando yo mismo pensé que me estaba volviendo un poco loco”.

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