*
29 junio, 2017
orla

El tocador, ese lugar tan único

La preocupación por vernos bellas la arrastramos desde siglos. Siempre nos las hemos ingeniado para generar esos espacios privados y esos momentos propios para vestirnos, peinarnos o maquillarnos.

Por María Edwards, La Anticuaria


Paula 1229. Sábado 1 de julio de 2017.

La historia del tocador está estrechamente vinculada a los avances en la medicina y en especial de la higiene. Pues antes de que el uso del agua trasladara los cuidados de limpieza al baño, en las habitaciones había un lugar especial para peinarse, vestirse, maquillarse e incluso bañarse por medio de jarras de agua. Como los muebles y utensilios que servían para tales propósitos estaban en las habitaciones –que eran lugares en los que se recibía gente también– había una preocupación por escoger muebles y objetos bellos, de materialidades nobles y con funciones decorativas importantes. Las habitaciones eran lugares espaciosos en los que se pasaba gran parte del día.

Con los avances medicinales y tecnológicos, varias de las funciones asociadas a la higiene y cuidado personal se trasladaron al cuarto de baño y el mueble tocador comenzó entonces a perder importancia.

Los primeros tocadores del Antiguo Egipto eran cajas adornadas en donde se guardaban frascos, polvos o perfumes. Pero el mueble tocador que todos tenemos en la cabeza es el que surge en la Francia de fines del siglo XVII y que se transformó en un emblema de glamour y estatus en el siglo XIX.

De mediados de 1700, el bonheur du jour es un secretaire de menor dimensión. Pero su cajonera elevada y espejo hacían que fuera común usarlo como tocador.

De mediados de 1700, el bonheur du jour es un secretaire de menor dimensión. Pero su cajonera elevada y espejo hacían que fuera común usarlo como tocador.

Hoy vivimos más apurados y en espacios más reducidos. Y existen miles de productos de belleza que vienen en envases de plástico y que muchas veces preferimos mantener ocultos en cajones. Pero no es esa la única salida, también podemos guardar todos nuestros productos en botellas o envases antiguos de vidrio, lata o metales. Y siempre habrá un rincón en donde pueda existir un tocador. De esta forma, estamos generando un triple impacto positivo. Por un lado, un impacto sustentable por medio de la reutilización de objetos que andan circulando en busca de su rincón definitivo. En segundo lugar, un impacto estético a nuestros rincones que adquieren un carácter especial y único. Por último –y para mí lo más relevante– estamos creando ese espacio solo para nosotras en donde vamos a atesorar esos infinitos productos de manera visible: para usarlos y que no queden por siempre en cajones, y para darnos ese momento de placer cuyo único propósito es ser aún más bellas.

Tocador de viaje desmontable, con más de 20 piezas de plata, vidrio, cristal, marfil y metales.

Tocador de viaje desmontable, con más de 20 piezas de plata, vidrio, cristal, marfil y metales.

Juego de tocador de bronce fundido y cristal biselado. Selección de antiguas botellas de cristal y plaqué.

Juego de tocador de bronce fundido y cristal biselado. Selección de antiguas botellas de cristal y plaqué.

Un dato
La tienda VintageSupplyCo vende a través de Etsy.com una muy buena selección de botellas de botica y perfumeros, para vestir cualquier tocador.

María Edwards.

María Edwards.

Deja tu comentario