Un juego de escape

Tiempo Libre

Un juego de escape

Por Camila Sánchez B.

Un grupo de amigos o familiares encerrados en una pieza, de la que podrán salir solo si resuelven una serie de enigmas, con una cuenta regresiva que empieza en 60 minutos. En eso consiste Escape Room, una actividad que empezó en Japón y que ya llegó a Chile.

Paula.cl

“Siglo XVIII, Mar Caribe. Producto de una emboscada, ustedes han sido encerrados en el barco del temido capitán Gravedigger…” Así comienza una de las experiencias que está poniendo a los chilenos a prueba en los escape room (habitaciones de escape), un juego colectivo que surgió hace años en Japón, como un videojuego hecho realidad, y que se expandió a Europa, Estados Unidos y hoy ya está en Chile.

El desafío es sencillo: una pareja o un grupo de 5 o 6 personas son encerrados en una pieza temática (como un barco pirata, la sala de un científico loco o la oficina de un espía) y deberán resolver enigmas y acertijos para conseguir la llave de la puerta que los devuelva a la vida real. Tienen una hora para lograrlo, una misión que no todos los participantes pueden cumplir. Afuera, los anfitriones de la sala están supervisando a los grupos a través de cámaras de video y pueden detener el juego en caso de ser necesario.

La adrenalínica actividad está pensada para grupos de amigos, familiares y compañeros de trabajo, donde el trabajo en equipo es fundamental. “Estás todo el rato comunicándote con los demás. Además, siempre hay algo de lógica, deducción y habilidades físicas”, cuenta Javier Beltramín, dueño de la escape room Fuga.

Los creadores de este ejercicio aseguran que, además de ser un panorama para desconectarse de lo cotidiano, sirve para fortalecer vínculos. “Los participantes aprenderán a comunicarse, a debatir, a expresar bien las ideas que tienen y así, incluso, descubrirán nuevos tipos de liderazgo entre sus amigos o compañeros”, comenta Marco Vásquez, uno de los fundadores de 60 No More Escape Room.

Dos datos:

60 No More

Después de conocer los escape room en Francia, Anthony Panambi se instaló en Chile y junto a Marco Vásquez armaron su primera versión en Santiago en noviembre de 2017. Tienen dos habitaciones temáticas y a fines de marzo estrenarán la tercera: “La maldición del diamante negro”, con ambientación, olores y vestuario de piratas, de dificultad media (desde los 12 años) y “El científico loco”, de nivel de dificultad alto, que incluye sangre artificial y gritos de sufrimiento (desde los 15 años). Ambas son para 2 a 5 personas y los valores varían según el número de jugadores (entre $7.000 y $10.000 por persona). Cuentan con servicio de traducción en inglés y francés para turistas. Se puede agendar con dos horas de anticipación (si es fin de semana, es recomendable hacerlo la semana anterior). Los Piñones 50, Providencia. www.escaperoomchile.cl / Facebook: 60NoMoreEscapeRoom / Instagram: @60nomoreescaperoom

Fuga

El fundador, Javier Beltramín.

El 3 de marzo abre esta nueva escape room santiaguina. Su fundador es Javier Beltramín, quien hace cuatro años vivió esta experiencia en Nueva York y quiso traerla a Santiago ya que, a su juicio, hacen falta panoramas distintos. Su sala inaugural es Espías Chilensis, que se inspira en el famoso incidente chileno con ovnis, con la supuesta abducción del cabo Armando Valdés en 1977.  La misión es encontrar la información alienígena en la casa de uno de los espías del gobierno y, obviamente, escapar. La dificultad es media y se aceptan grupos de 2 a 6 personas. Este año esperan abrir un par de habitaciones más. Los precios varían entre $ 7.000 y $ 10.000 por persona, según el número de jugadores. Rodó 1927, Providencia. Reservas con un mínimo de dos horas de anticipación en  www.fugaescaperoom.cl / Facebook: fugaescaperoom

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