“Cirugías” no invasivas

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“Cirugías” no invasivas

Por Andrea Hartung / Fotografía Juan Pablo Sierra

Hace años que la cirugía plástica dejó de ser tabú y cada vez son más las personas que se atreven a entrar al pabellón. Pero para muchos procedimientos existen alternativas que no implican ni bisturí ni anestesia general, y que a la larga podrían incluso entregar mejores resultados.

Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, entre los procedimientos más populares que la gente se realiza están la liposucción, el recorte de párpados y la rinoplastia. Pero al igual que muchos otros aspectos de la medicina, la estética está en una constante evolución, y hoy es posible que una persona consiga resultados similares a los de una cirugía clásica sin la necesidad de someterse al bisturí, a la anestesia general o a la hospitalización, con lo que además es posible reducir riesgos.

“Si bien la cirugía plástica ha avanzado a pasos agigantados para ser cada vez menos invasiva, no hemos podido evitar las cicatrices o los largos períodos de recuperación para que el paciente se vea normal de nuevo y pueda aparecer en público sin rastros del procedimiento”, cuenta la cirujana plástica y directora de Clínica Opia, Rocío Las Heras. Y agrega: “El hecho de que cada vez solicitan resultados más naturales, sin cicatrices y de recuperación rápida, junto a los avances en tecnología, ha impulsado a que la industria desarrolle técnicas no quirúrgicas que logran resultados similares a los de las cirugías convencionales”.

A su vez, el médico cirujano de la Universidad de Mendoza y director médico de Clínica Estétika Médica, Martín Rampone, explica que estos nuevos procedimientos son ideales para el motivo más común por el que lo visitan sus pacientes: “Dicen tener un aspecto cansado”. “La gente empieza a notar una flacidez en la cara y el cuello, ven sus ojeras más marcadas y ven que se empieza a soltar la piel alrededor del cuello y el escote. Esto comienza cerca de los 25 años, cuando las personas empiezan a perder alrededor de 1% de colágeno en forma anual”, cuenta, y agrega que “hay pacientes que me dicen ‘entre ayer y hoy se me cayó la cara’, y en cierta medida tienen razón, sobre todo las mujeres, que ven estos problemas acelerados por los cambios hormonales, aumento o baja importante de peso y durante la menopausia”.

Un juego de luces y sombras

Aunque la idea de minimizar las arrugas y volver a la piel tersa de la juventud es muy atractiva, a muchas personas les asusta terminar con un aspecto poco natural o con cicatrices para toda la vida. “La flacidez facial y cervical se ha manejado históricamente con lifting de cara y cuello, pero se han desarrollado técnicas que pueden replicar sus beneficios en algunos casos”, cuenta Rocío Las Heras. “Una alternativa es la radiofrecuencia o el láser, especialmente del tipo NIR -que ayuda a la formación de colágeno-, y la caída de pómulos y la falta de densidad se pueden mejorar con un tipo de ultrasonido profundo que ofrece tensado y efecto lifting que es realmente impresionante y duradero”, añade.

A esto, Rampone agrega: “Los lifting quirúrgicos cada vez se abandonan más y se hacen más prominentes los liftings líquidos con bioestimulantes del colágeno, que nos ayudan a dar ese efecto de contouring o de mejoría del contorno facial, lo que se traduce en que el rostro manifieste menos signos de sombras porque, finalmente, esto es un juego de luces y sombras; si hay más sombras las personas se ven más cansadas”. El especialista explica que en su clínica el procedimiento principal para tratar la flacidez del rostro es el lifting 3D, donde se hace un anclaje de la estructura en forma no invasiva, usualmente con ácido hialurónico.

Mirada descansada

Tras haber trabajado durante dos años en la Clínica High Care del doctor Héctor Valdés y haberse convertido en el primer chileno en ingresar a la American Board of Laser Surgery, el médico cirujano Pablo Serrano fundó este año la clínica de medicina estética Essentiel, donde se especializa en procedimientos menos invasivos. “Uno de los más solicitados es el rejuvenecimiento de ojeras, donde se mejora muchísimo el surco y así se logra que la persona se vea más descansada”, asegura.

Para esto el especialista se apoya del láser: “Esto ayuda a rejuvenecer el tejido tanto en el párpado superior como inferior, además estimula el colágeno, mejora la pigmentación de la zona, y si además se aplica ácido hialurónico se puede levantar el hundimiento”. Los resultados, asegura, pueden durar cerca de un año manteniendo la hidratación del tejido; si se decide volver a aplicar el procedimiento solo se trataría de una mantención (con una dosis menor).

La doctora Las Heras concuerda: “La región de alrededor de los ojos hasta ahora se mejoraba solo con blefaroplastía o cirugía de los párpados superior e inferior, donde se sacaban las bolsas de grasa y luego el exceso de piel. Hoy en día la cirugía puede retrasarse e incluso evitarse utilizando rellenos directamente en la ojera o técnicas que elevan el pómulo y suavizan las hendiduras de esta zona. La piel puede tensarse con algunos láseres, siendo el láser CO2 el que entrega mejor los resultados, pues no solo tensa sino que además erradica manchas y arrugas finas que la cirugía no puede remover”.

Perfil perfecto

Operarse la nariz puede provocar un cambio importante en la cara de la persona. Por eso es un procedimiento muy popular, pero al ser tan definitivo muchos temen lanzarse a la piscina. Una alternativa para ver cómo podrías quedar o para evitar la cirugía de frentón es la rinomodelación con ácido hialurónico. “Cuando uno opera una nariz siempre está el riesgo de que no quede bonito o que no guste -explica el doctor Serrano-, además de todo el gasto económico y la recuperación que implica”. En cambio, la rinomodelación no tomaría más de 15 minutos y el resultado puede durar cerca de ocho meses.

“La rinomodelación permite mejorar ángulos y hacer un mejor perfil -agrega Rampone-, se levanta la base y le damos sostén al pilar de la nariz, sin limar el huesito ni modificar cartílagos pero sí rellenando, por lo que visualmente mejora”. El especialista advierte, eso sí, que no todas las narices califican para este procedimiento, pues si el hueso del puente de la nariz es muy grande el resultado no será bueno.

Boca natural

Que los labios rellenados nunca quedan bien es una creencia cada vez más desmitificada, creen los especialistas, gracias a las nuevas técnicas y productos que se utilizan. “La boca puede quedar bien y natural, gracias a los laboratorios que nos han permitido tener rellenos más versátiles”, asegura el doctor Rampone. Y agrega: “Antes solo teníamos colágeno de origen animal, biopolímeros y siliconas, tres tipos de sustancias que generaban volúmenes muy excesivos. El resultado es que hoy vemos bocas fragmentadas debido a estos cuerpos extraños”.

La situación actual es mucho más prometedora: “Tenemos derivados del ácido hialurónico que logran cambios muy sutiles y una mejor turgencia, de hecho hay hialurónicos específicos para los labios. El resultado va a durar al menos ocho o doce meses y al terminar, gracias al colágeno, el labio estará más hidratado por lo que si volvemos a dar volumen podremos usar un tercio menos del producto”.

Menos grasa en menos tiempo

Aunque los láseres son más conocidos por su capacidad de trabajar sobre la piel, también tienen una función algo más desconocida. Se trata del lipoláser, técnica mediante la cual se puede eliminar la grasa localizada en los brazos y las piernas. ¿Lo mejor? Solo basta con una sesión y al día siguiente puedes continuar con tu rutina. “Es un procedimiento muy moderno que tiene mejores resultados que la liposucción, porque el láser además de eliminar la grasa estimula el tejido, entonces la piel no queda en mal estado”, explica Serrano, y añade: “Quedan menos moretones, hay menos inflamación y prácticamente no duele”.

El procedimiento, explica el especialista, es así: “Se hace un pinchazo y se introduce un fibra de láser que va derritiendo la grasa, como si fuera mantequilla”. Se trata de un ‘pinchazo’ superfino, como de una aguja, por lo que el paciente no debe temer a que le queden marcas duraderas.

Los pros y contras

La doctora Las Heras es enfática en que, si bien los procedimiento no quirúrgicos presentan menos riesgos y ocupan menos tiempo, de todas formas puede haber complicaciones, por lo que es imprescindible que las personas interesadas se informen muy bien respecto al centro médico y al especialista al que van a acudir. “Muchas veces se producen alteraciones de la coloración o incluso cicatrices si no se siguen las indicaciones, o si se someten a estos tratamientos en lugares de dudosa reputación o con profesionales no acreditados”, advierte.

El punto más alto y por el que más se recomiendan estos procedimientos no invasivos es la prevención de problemas futuros. “Si se inician los cuidados y tratamientos en el momento en que empiezan a aparecer los problemas, estos son altamente efectivos pues mantienen una condición armónica gracias a la cual la cirugía puede ser evitada o aplazada”, explica Las Heras.

Serrano coincide en este último punto: “Si una persona empieza a los 30 años a realizarse estos procedimientos, cuando tenga 60 verá unos 10 o incluso 15 años de diferencia. Si recién te haces algo a los 60 ya no será tan natural ni quedará tan bien”.

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