*
11 enero, 2018
orla

Piernas cansadas

Una periodista de revista Paula se metió de cabeza a averiguar por qué mañana, tarde y noche sentía una molesta pesadez en las piernas que solo ha logrado aliviar con drenaje linfático y geles de efecto frío..


Paula 1243. Sábado 13 de enero de 2018.

Por Rita Cox / Fotografía: Nicolas Ladino Silva en Unsplash.

Basta googlear “piernas cansadas” para meterse en un engorroso laberinto. La búsqueda arrojará información de todo tipo: desde un alarmante trastorno neurológico, hasta todo tipo de trucos de dudosa procedencia. Un espectro demasiado amplio de posibilidades.

Para despejar dudas, mejor consultar directo a un especialista. Ricardo Olguín, cirujano vascular periférico de Clínica Indisa, explica que “en la literatura médica no existe ningún conjunto de síntomas y signos con el nombre de síndrome de las piernas cansadas. Sí se reconoce una sintomatología frecuentemente asociada a la patología varicosa e insuficiencia venosa de las extremidades inferiores en general, dentro de la cual está sentir las ‘piernas cansadas’ o ‘pesadez’. Otros síntomas pueden ser hinchazón, calambres, hormigueos y picor”.

¿Las causas?

Olguín explica que “la circulación de retorno venoso de las extremidades inferiores tiene que funcionar contra la acción de la atracción gravitatoria terrestre casi en todas las actividades que realicemos de pie o sentados. Es decir, la fuerza de gravedad se opone al retorno venoso de las piernas, y en las venas de las piernas existen mecanismos valuares que se desarrollaron evolutivamente para contrarrestar ese efecto gravitatorio. Pero, con el pasar de los años, aunque seamos sanos, el drenaje venoso va sufriendo los efectos de la gravedad. Y hay factores que hacen que esta dificultad al retorno venoso sea más evidente y más sintomática”.

Existe un importante factor genético en el desarrollo de várices de las extremidades inferiores, que tiene más impacto en mujeres que en hombres por motivos hormonales (los estrógenos favorecen la dilatación de las paredes venosas y retención de líquido).

Otro factor que aumenta la sintomatología descrita es el trabajo por largas horas de pie, ya que en esta posición el drenaje venoso de las piernas es totalmente contra la gravedad terrestre. El sobrepeso, la obesidad y el embarazo son también factores de riesgo.

En verano las molestias se agudizan debido a que “aumenta la temperatura corporal con vasodilatación venosa, manifestando un aumento del volumen de las piernas y venas más visibles”, añade la dermatóloga Claudia Moreno, de la misma clínica.

Reducir los síntomas

– Tomar abundante agua.
– Mantener un peso dentro de lo normal para la estatura.
– Hacer cualquier ejercicio físico que involucre la contracción de la musculatura de piernas.
– Hacer pausas en el trabajo para elevarlas y/o al llegar a casa y ponerlas en alto durante 5-10 minutos. Dormir con los pies levemente elevados, apoyados sobre un cojín.
– Usar medias elásticas de compresión graduada, diseñadas para optimizar el drenaje venoso de las piernas (desde $ 14.000 en La Casa del Enfermo, Nueva Providencia 2266, fono 22233 4396).
– Si las molestias persisten, acudir a un cirujano vascular, quien solicitará una evaluación ecográfica doppler de la circulación venosa de las piernas para establecer si hay algún grado de insuficiencia venosa que pueda requerir de fármacos o eventualmente procedimientos quirúrgicos.

Masaje linfático y gel frío

La doctora Claudia Moreno afirma que el drenaje linfático manual sirve para apalear las molestias, ya que facilita el paso de la linfa por los conductos linfáticos, pero subraya que su efecto es transitorio.

Un buen tratamiento en cabina debe realizarse sobre la piel “con movimientos lentos, rítmicos y suaves en dirección a los ganglios, siguiendo la corriente de los conductos para evacuar las zonas congestionadas. La sesión debe durar al menos una hora para casos de edemas relevantes”, acota la cosmetóloga, masofilaxista y directora de Spa Mandala, Constanza Prenafeta.

Igual de transitorio, pero aliviador del malestar, resulta la aplicación diaria de geles de efecto frío que, según Moreno, “tienen efecto vasocontrictor y disminuyen el volumen de la extremidad tratada”. Estos productos están hechos generalmente con metol y dado que se usan en tratamientos contra la celulitis, suelen tener sustancias drenantes y reafirmantes.

Recomendado: En Spa Mandala venden el gel Svelthus Crioplasma, de Dermik. Se recomienda aplicar mañana y noche, con movimientos ascendentes, antes de la crema hidratante. $ 20.000 (500 g) en Presidente Riesco 3237, casa D, fono 22891 4763.

Deja tu comentario