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14 Agosto, 2012

Si yo fuera mujer

Hernán Felipe Errázuriz y Ricardo Lagos Escobar tomarían la pastilla del día después. Marcelo Alonso jamás sería actriz porque les pagan menos que a los hombres. Marcelo Cicali se habría encamado con los garzones del Liguria. Giorgio Jackson, definitivamente, no se llamaría Giorgia, sino Francesca. Aquí, estos cinco chilenos imaginan cómo serían sus vidas si en vez de hombre hubiesen nacido mujer.

Por Sofía Aldea y Manuela Jobet / Fotografía: Sebastián Utreras / Asistente de fotografía: Fernando Villalobos / Producción: Álvaro Renner / Maquillaje: María José León para Dior

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Giorgio Jackson, líder estudiantil

 

Si fueras mujer, ¿crees que te estaríamos entrevistando?
No creo.

¿Habrías sido presidente de la FEUC?
No, nica. A los hombres se nos hace más fácil el camino en la política. Chile es un país machista que de a poco se ha abierto a que las mujeres tengan más voz.

¿A qué te dedicarías?
A lo público y lo social, pero probablemente estaría en una ONG.

Si fueras mujer, ¿cuántos hijos tendrías?
Me gustaría tener cuatro hijos, pero quizás como mujer tendría menos.

¿Te tomarías el post natal de seis meses?
Sí, pero me gustaría que los hombres también para compartir ese rol porque, si no, los niños son mamones y no les gusta el papá.

¿Te casarías?
Tarde o temprano, sí.

¿Con vestido blanco?
Podría ser blanco, pero con un par de pintitas de colores.

¿Qué tipo de hombre te gustaría?
Honesto, que no mintiera. Que fuera apasionado y caballero, que no es lo mismo que ser machista.

¿Qué te mataría las pasiones en un hombre?
Que su cuerpo o su pinta fuera una obsesión.

¿Comerías de todo?
Sí, comería asados y tomaría chelas. Me daría lo mismo tener kilos de más.

¿A qué edad perderías tu virginidad?
Cuando sintiera que alguien me respeta y me quiera. Eso puede ser hasta en el colegio. Pero la primera vez no hubiera sido porque sí.

Si fueras mujer, ¿te maquillarías?
Detalles chicos que resalten las facciones, algún lapicito en los ojos, pero nada sobrecargado.

¿Te gustarían las joyas?
Sería de feria artesanal, como mujer no podría resistirme a esa tentación.

¿Cómo te llamarías si fueras mujer?
Ciertamente no me llamaría Giorgia. Tendría un nombre que tenga que ver con mi ascendencia italiana, que suene bien. Francesca Jackson.

Ricardo Lagos, ex Presidente de la República

 

¿Qué nombre le gustaría tener si fuera mujer?
Margarita, como mi abuela.

¿Qué batallas daría?
“Democracia en el país y en la casa”, por supuesto, como lo hicieron las mujeres en los años ochenta. No sé si vieron la película del NO, cuando se juntaban los señores políticos parecía El club de Tobi.

¿Cree que habría sido la primera Presidenta de Chile?
Siempre que antes hubiera habido un Presidente que me hubiese nombrado ministra.

Pero usted fue ministro antes de ser Presidente.
La mujer no tenía y no sigue teniendo iguales oportunidades que el hombre en un conjunto de campos. Yo nombré mujeres en un tercio de mi gabinete. Era algo que tenía aquí dentro. Hasta ese momento las mujeres eran para el ministerio de la mujer no más. El día en que en el Sernam haya un hombre, ahí estaremos bien.

Usted, si fuera mujer, ¿tomaría la pastilla anticonceptiva?
Sí, obviamente. Y desde siempre. En los 60 también la habría tomado. Lo que una mujer hace con su cuerpo tiene que ser igual a lo que un hombre hace con el suyo.

¿Tomaría la pastilla del día después?
Sí, claro.

¿Y qué le parecería el post natal de seis meses?
Macanudo.

¿Llegaría virgen al matrimonio?
Uhhh… Ja, ja, já. Creo que eso es muy difícil en estos tiempos. ¡Ay, qué difícil la pregunta! Eso de la virginidad… En mis tiempos era habitual el atraque, pero, ¿qué es lo que era eso?, ¿ah?, ¿y con qué grados, hasta dónde? Ahora, si lo vamos a definir desde el punto de vista estrictamente biológico, a lo mejor muchas chicas llegaban vírgenes, pero no lo eran en rigor, y ellas lo sabían. Por lo tanto, si yo hubiera sido mujer… ¿qué te puedo decir? A lo mejor habría sido de esa categoría.

Pero usted dice que habría usado la píldora anticonceptiva desde el principio.
¿Tú usas la píldora porque estás infinitamente enamorada? ¿O la usas porque te sabes promiscua? Yo no creo que habría sido promiscua. Te estoy respondiendo muy al callo.

¿Usted cree que en algún minuto se habría dedicado a ser dueña de casa?
¿Cómo se compatibiliza ser dueña de casa, la maternidad y el trabajo? Sí, pienso que sí. Pero poquito.

¿Poquita dueña de casa o poquito rato?
Poquita dueña de casa.

¿De qué no se encargaría en su casa?
De hartas cosas. Dicen que Lenin cuando estaba en el exilio en Suiza lavando platos le dijo a su mujer: “Algún día el ser humano va a inventar algo para librarnos de esta esclavitud”. Y era la lavadora de platos. Me gustaría haber sido mujer después de que ya existiera. Igual en lo doméstico ha habido un gran avance, ahora también es terreno de hombres y no hay tantas diferencias. 45 años no pasan en vano.

¿Cómo sería usted como madre?
Un poquito estricta.

Como caballero que es, si usted fuera mujer, ¿sería una dama?
Soy más bien conservador y creo que habría tratado de ser una dama. Que quede a tu interpretación qué es exactamente ser una dama. Mejor no dejemos nada para nuestra interpretación. ¿Puede tener un desliz una dama? No me preguntes ahora qué es un desliz.

¿Pero puede tener un desliz una dama?
Si nos ponemos estrictos a lo mejor quedan muy pocas damas.

¿Qué característica femenina le gustaría tener?
La inteligencia emocional. Tienen mucha más que el hombre.

¿Qué cree que le daría miedo?
Dicen que los ratones les dan mucho miedo a las mujeres.

¿Sí usted fuera mujer sería risueña?
Claro, ser alegre es grato. Pero que esa alegría no fuera banal. Que no fuera andar contando chistes por la vida. Más bien tendría un cierto humor inglés.

¿Y usaría su sonrisa para lograr cosas?
Un poquito de coquetería no es malo tampoco.

¿Sería un poquito coqueta?
Ja, ja, já… Ustedes me están metiendo en muchos líos, realmente. No puedo decirlo, porque para mi madre esto de ser coqueta era muy pecaminoso. Si hubiese escuchado a su hijo diciendo eso… No, no, no. Sería una falta de respeto a mi madre si respondo eso.

Si fuera mujer, ¿qué prenda le gustaría usar?
A lo mejor las capas. Los echarpes. Me imagino que deben ser cómodos.

¿Qué le mataría las pasiones en un hombre?
Que solo le interese la plata y que considere que lo importante es pasárselo en Miami.

¿Sería vanidosa?
Toda mujer tiene que ser un poquito vanidosa, si no, no es mujer diría yo.

¿Y se haría una cirugía?
¿Por qué no? Un muy amigo mío, al que yo le tengo mucho respeto y que también fue Presidente, se operó las bolsas de los ojos y lo hizo porque le pareció que eso, estéticamente, era mejor. Bueno, no sé.

Finalmente, ¿usted cree que habría sido parecido a su mujer?
Me gustaría.

¿Y qué le gustaría tener de ella?
Los ojos, la certeza en sus convicciones. Y la consecuencia.

Hernán Felipe Errázuriz, abogado y ex ministro

 

Si fuera mujer, ¿qué característica femenina le gustaría tener?
La sensibilidad. Son más auténticas, transmiten más los sentimientos que los hombres. Nosotros los hombres andamos con la calculadora y un termómetro en mano.

¿Y qué defecto no tendría?
No sería tan impulsiva, tan emocional. A las mujeres les falta frialdad.

¿Qué le daría miedo?
La desigualdad en el trabajo, la discriminación en las remuneraciones y en los ascensos.

¿Sería abogado?
Sí, y probablemente hubiese tenido mejores notas en la universidad pero no estaría sentado en esta silla. Las mujeres tienen limitaciones serias debido a la maternidad y más ahora con este post natal obligatorio de seis meses. No se les dan oportunidades en puestos altos porque no tienen experiencia, y no tienen experiencia porque no le han podido dedicar el tiempo que le dedica un hombre al trabajo.

Si fuera mujer, ¿le dedicaría el mismo tiempo que le dedica ahora al trabajo?
No. Le entregaría más tiempo a la familia.

¿Tendría hijos?
Tendría cinco, igual que ahora.

¿Se habría casado joven?
No. Uno debe tener independencia desde el día uno del matrimonio. Y no solo independencia económica, sino también de criterio, de tomar decisiones. Me hubiese casado bien tarde, lo más tarde posible, apenas hubiese visto que se me estaba yendo el tren.

¿Y con qué tipo de hombre se hubiera casado?
Con uno que me haya querido, eso es lo primero. No te puedo decir que para toda la vida, porque eso no lo he practicado, pero por lo menos hubiese tenido la ilusión.

¿Se hubiese casado de blanco?
No. Ni habría hecho la gran fiesta ni el matrimonio social con todos los socios y los clientes. No.

¿Habría llegado virgen a su matrimonio tardío?
No habría llegado. Pero no digo que eso sea un mérito.

¿Tomaría pastillas anticonceptivas?
Sí, por supuesto.

¿Tomaría la pastilla del día después?
Si se me hubiese pasado la mano, claro.

¿Estaría dispuesta a hacerse un aborto?
No. Soy antiaborto.

¿Fumaría?
Como loca.

¿Cómo se llamaría?
Susana Anastasia, Antonia, María Luisa, Amelia o Isidora. El nombre de cualquiera de mis cinco hijas.

Si fuera mujer, ¿qué prenda de mujer le gustaría usar?
Desde un traje a un pantalón negro, pero con algún chiste. Que no me viera como monja.

¿Haría deporte?
Sí, los mismo que ahora. Tenis y esquiar.

¿Y yoga o pilates?
De vieja sí, para no ser rígida, torcida.

¿Y cómo se tomaría la vejez?
Me haría de todo: me teñiría, quizás me habría arreglado la nariz y me habría achicado las orejas.

Y si fuera mujer, ¿qué truco no ocuparía con un hombre?
No le crearía falsas expectativas de que tiene alguna posibilidad con él para después hacerme la tonta. No engañaría en ese sentido.

¿Cómo sería como pareja?
Sería un cacho. Soy un cacho. Demasiado independiente, tal vez hasta egoísta.

¿Pololearía harto?
No creo, más bien tendría relaciones largas que terminarían en un estupendo fracaso final.

¿Se casaría con Hernán Felipe Errázuriz?
No. Por ningún motivo. Nunca me ha resultado, y estoy hablando empíricamente.

¿Cuál es el error más recurrente de las mujeres que se preocuparía de no tener?
No me haría la víctima. Las mujeres trabajan mucho para ser víctimas: “No me llamaste, no me oyes, no me pescas”.

¿Y usted no le reclamaría a un hombre por esas cosas?
No, si no llamó, no llamó nomás.

¿Sería celosa?
No. Eso es inseguridad, un desorden mental, una enfermedad.

¿Y si su pareja fuera bueno para la fiesta y las mujeres?
Si simplemente fuese por alegría de vivir, relax and enjoy it.

Marcelo Cicali, gerente espiritual del bar Liguria

 

Si fueras mujer, ¿cómo serías?
Sería fresca como una lechuga: crujiente, colorida, brillante, con cierto resplandor. Pero observadora. No andaría cacareando tanto, no estaría tan preocupada de mis amigas: de qué hizo, con quién se acostó o qué le dijo después de que se acostaron.

De los defectos que ves en las mujeres, ¿cuáles no tendrías?
Disfrutaría más. Los hombres lo pasan mucho mejor que las minas, porque las mujeres viven amargadas envidiando a los hombres. Viven pensando en lo que no tienen.

¿Vivirías mirando el vaso medio lleno?
Vería el vaso medio lleno y me lo tomaría además.

¿Tendrías muchas amigas mujeres?
No, tendría muchos más amigos hombres y me acostaría con todos.

¿Qué cosas crees que te darían miedo si fueras mujer?
El pelambre. Le tendría miedo a engordar. Y a la cera. Me daría miedo estar sola en el embarazo y al momento del parto. Creo que esas son cosas de a tres.

¿Serías alta o baja?
Alta, corpulenta, con botas, con falda, moño, súper pechugona y con cara de loca.

¿Te operarías? No. Sería natural.

¿Te maquillarías?
Mucho, con harta sombra en los ojos. Como la Amy Winehouse.

¿Y qué ropa usarías?
Las faldas me encantan, las encuentro súper eróticas. Usaría faldas largas, no solo mini, y a veces el trajecito de dos piezas.

¿Y los zapatos con taco?
Obvio, andaría entacado todo el día.

Si fueras mujer ahora, ¿Te gustaría ser una mujer vieja?
Me gustaría ser vieja, madura, caliente y canosa. Me gustaría que se notara la historia de mi vida al momento de mirarme al espejo.

¿Cómo definirías a tu hombre ideal?
Me gustaría un hombre que me escuche porque me cuesta mucho escuchar a mi mujer. Me enrabia tener que escucharlas.

¿Y por qué crees que pasa eso?
Porque los hombres vamos un poco más atrás y nos enrabia que las minas sean más sagaces.

¿Qué tipo de hombre te gustaría?
Un hombre grande, bien peludo, con bonitos dientes y un buen peinado. Me atraerían los desordenados, bailadores, calentones y parranderos.

¿Y cómo te llevarías con ese tipo de hombre?
Las peleas serían mundiales. Con romper cosas, tirar platos, romper el jarrón de la abuela. Ese tipo de show haría.

¿Cómo vivirías tus desamores?
Escuchando a la Chavela Vargas a todo chancho, hasta que lleguen los pacos.

¿Llamarías a tu ex?
No, esa cuestión es de mina patética y yo no sería así. Me la lloraría sola. Tendría una gran goma, y el huevón que traiciona, se borra. Y, cuando uno borra, es que no existe: no lo volvís a llamar, no lo volvís a saludar.

¿Te casarías?
Sí, claro. Me casaría joven por la Iglesia, vestida de blanco y con la media fiesta, cosa que no he hecho ni voy a hacer como hombre. Después me separaría joven. Y me volvería a casar joven de nuevo, otra vez con la media fiesta y el vestido blanco.

¿Llegarías virgen al matrimonio?
¡Estái loca!

¿Y con quién perderías la virginidad?, ¿con tu pololo del colegio?
Con el amigo del pololo del colegio. Desde chiquitita, fresca.

¿Serías dueña de casa?
Sí, haría parir al jardinero, al lechero, al conserje, al gásfiter. Pero no lavaría, no plancharía, no regaría.

¿Tendrías muchos hijos?
Me encantaría estar muchas veces embarazada. El embarazo me da envidia.

¿Y qué tipo de madre serías?
Una leona celando a todos los jotes o locas. Y el refrigerador con candado, obvio.

¿Tomarías la pastilla del día después?
Tomaría la piscola del día antes y la pastilla del día después.

¿Qué batallas darías?
Daría la batalla por tener el ropero más grande del barrio. Yo creo que esa es la batalla de cualquier mujer digna: tener el mejor ropero.

¿Esa nomás?
Daría la batalla por el aborto, por el divorcio. Por el derecho a que no se satanice la infidelidad. A las mujeres se las castiga socialmente más que al hombre. Hay que buscar el empate.

¿Cómo te gustaría llamarte?
María, a secas. Las María tienen muchas canciones y es un nombre simple, muy de nuestra tierra y, a la vez, muy profundo.

¿Cuál es la mayor ventaja de las mujeres por sobre los hombres?
Mear sentadas. He tratado de hacerlo, pero me siento raro.

¿Qué canción te prendería?
Las cumbias, obvio. Sería como la Tongolele.

¿Qué trago tomarías?
Vino tinto. Me encanta la gente que tiene olor a vino.

¿A qué bar irías?
Al Liguria. Sería súper amiga de todos los garzones y más de un romance habría tenido con alguno.

¿Serías mal genio?
Sería súper buen genio.

¿Serías dulce?
Tendrías que probarme.

Marcelo Alonso, actor.

 

Si fueras una mujer, ¿cuánto hijos tendrías?
Catorce. Y un marido y tres amantes.

¿Por qué tantos hijos?
Porque son lo mejor. La casa con dos niños no me gusta, es todo o nada.

¿Serías atrevida?
Sí. No sería cartucha ni pituca. Nada que reste. Creo que las mujeres en Chile quieren más con su sexualidad y no se atreven.

¿A qué edad hubieses perdido la virginidad?
A los 14, con el compañero de curso de pelo negro y ojos azules, el que se sentaba al fondo. Yo habría sido la loca total, metida en todos lados, una lora… y él, al fondo, callado.

¿Y te casarías?
No sé si es necesario. Sería más bien putinga, picarona.

¿Y qué cosas, habiendo terminado con uno de tus pololos, nunca harías?
Contarlo. Contarle a la amiga, a la no tan amiga, a la mamá, a la hermana. Las mujeres pierden su intimidad y crean una especie de intimidad colectiva. Yo sería más discreta.

Si fueras mujer, ¿tomarías la pastilla del día después?
Sí, la tomaría, me haría el aborto y pediría la eutanasia. Todo. Si lo necesito o lo quiero, haría todo. Y ojalá gratis, pagado por el Estado.

¿Serías actriz?
No. Las actrices compiten demasiado, hay muy pocos papeles buenos y les pagan la mitad.

¿Y qué tipo de hombres te gustarían?
Un hombre con humor. De esos que cuando yo, la mina, me meta en el rollo, me vaya a negro, me saque de ese lugar y me haga reír. Y que sea capaz de abrazarme.

¿Qué cosas de un hombre te mataría las pasiones?
Que fuera huevón. Hay mujeres huevonas, pero siempre tienen alguna gracia. Los hombres huevones son terroríficos.

Y, como pareja, ¿qué no harías?
Pegar. Las mujeres son secas para pegar. Pegan combos, son violentas. Y con la boca… ¡Uf!, son capaces de desarmarte. Los hombres son mucho más frágiles que las mujeres.

¿Qué trucos emplearías?
Llorar en el minuto preciso. Los hombres hacemos lo mismo que las mujeres. Como “los hombres no lloran” ustedes se impresionan, pero es mentira. Lo aprendió desde que era chico con su mamá. Aprendió a llorar para que le dieran.

¿Cómo te tomarías la vejez?
No me operaría ni me inyectaría bótox jamás. Se nota y las mujeres no dejan de tener un año menos: tienen 65 pero operadas. Dejaría que la juventud pasara.

¿Serías pretenciosa?
Súper, pero solo si fuera linda. Hay mujeres que no son ricas y son súper pretenciosas, entonces uno dice: ¿qué le pasa a esta mina?

¿Y tú serías una mina rica?
¡Claro! Sería morena, no muy alta, con unas tremendas caderas. Con pechugas que quepan en una mano, y un poto, como te diría… perfecto. ¡Una morena exquisita!

¿Te maquillarías?
Sería tan preciosa que no necesitaría maquillaje.

¿Qué ropa usarías?
Poca ropa. Andaría desguañangada. Me pondría un vestido corto, rico, hawaianas negras y vamos a la playa.

¿Vestida mal?
Ojo, las más desguañangadas son las que más se preocupan.

¿En qué auto andarías?
En uno antiguo, viejo. Un Simca 1000 o un Peugeot 404. Y me vería negra, rica, exquisita, perfecta.

¿Qué tomarías?
Si él toma piscola, yo tomo piscola. Iría al frente.

¿Serías curada?
No, me saldría celulitis.

Y, ¿cómo te llamarías?
Igual lo he pensado. Voy pasando por nombres y de repente me doy cuenta de que me gusta: Olga.

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