Vinos y licores de Sudamérica

Gastronomía

Vinos y licores de Sudamérica

Por Consuelo Terra

Igual que en Europa, donde la primera Denominación de Origen fue para un licor, en el siglo XVIII, en Sudamérica vinos como el malbec argentino y el pisco chileno fueron pioneros en registrarse como típicos de una zona. Acá, un recorrido por emblemáticos alcoholes del subcontinente.

Paula 1126. Sábado 20 de julio 2013.

Igual que en Europa, donde la primera Denominación de Origen fue para un licor, en el siglo XVIII, en Sudamérica vinos como el malbec argentino y el pisco chileno fueron pioneros en registrarse como típicos de una zona. Acá, un recorrido por emblemáticos alcoholes del subcontinente.

Ron de Venezuela

El ron venezolano tiene marcas famosas en todo el mundo, como Cacique, Santa Teresa, Pampero. Todos los rones del país que cumplen con los requisitos de mínimo dos años de envejecimiento en barrica de roble blanco y 40 grados de alcohol están protegidos como Denominación de Origen ron de Venezuela. El más premiado de todos, con más de 30 medallas de oro en concursos internacionales, es el ron Diplomático Reserva Exclusiva, hecho con cañas de azúcar cuidadosamente seleccionadas, destilado artesanalmente en antiguos alambiques y añejado 12 años en barricas de roble, para beber solo o con hielo. En julio empezó a ser distribuido en Chile por Capel, (desde $18.900, en supermercados Unimarc y Montserrat).

Cachaça de Brasil

Según el ranking de la consultora internacional Euromonitor, es el quinto licor más consumido en el mundo y se elabora solo en Brasil, donde hay unos 40.000 productores, la mayoría microdestilerías artesanales, que la elaboran con jugo de caña de azúcar. Las más afamadas son las de Minas Gerais y São Paulo. A diferencia de los aguardientes de Paraty, de los vinos de Pinto Bandeira y del valle de uva Goethe, que tienen Indicación de Procedencia, y de los vinos del Valle de los Viñedos, que tienen Denominación de Origen, la cachaça de Brasil es el único licor con Indicación Geográfica Nacional, protegida por decreto presidencial desde 2001. Las más baratas se mezclan con jugo de limón para preparar caipiriña, y las prémium se degustan solas. Algunas se pagan caro: una colección limitada de Sagatiba Preciosa destilada artesanalmente en 1982 y madurada en barricas de roble francés del siglo XIX por 24 años, se subastó en Christie’s a 2.000 euros la botella.

Aguardiente colombiano

El aguardiente o “aguardientico”, que los colombianos acostumbran a beber solo o mezclado con hielo, agua o limón, se hace con alcohol de caña de azúcar, adicionado con esencia natural de anís y reposado en tinas de acero inoxidable y madera, lo que le da un sabor dulce, suave y algo picante. El más popular es el Aguardiente Antioqueño, que desde 1961 se produce en la región de Medellín. Entre sus premios está la medalla Calidad de Oro en el concurso Monde Selection 2010, en Bruselas. En Chile, lo venden en supermercados Tottus y Jumbo a $ 5.700 y también lo ofrecen restoranes colombianos como el Madera y Carbón (Erasmo Escala 2321) y el Masatto (Vitacura 4065).

El tannat uruguayo

Cepa emblema de Uruguay, el tannat fue ingresado a mediados del siglo XIX y se adaptó muy bien a los suelos y climas del país, logrando vinos inclusive mejores que en las campiñas francesas de donde proviene. La gran mayoría de las viñas se concentran al sur del país, donde suelos secos, arcillosos y cercanos al mar Atlántico, dan vinos de gran carácter, que han ganado premios mundiales. Uno de los más destacados es el de la Bodega Boutique Bouza, hecho con uvas seleccionadas grano a grano, con guarda de 18 meses en barricas de roble. Su tannat B6 Parcela Única 2011 obtuvo en mayo pasado la Medalla de Oro en el Concurso Mundial de Bruselas. La viña, a 10 minutos de Montevideo, tiene restorán y visitas guiadas. www.bodega bouza.com. Reservas: (598) 2323 4030.

Singani de Bolivia

Desde 1992 la Denominación de Origen singani está reservada para los aguardientes embotellados y producidos en los valles de Tarija, Chuquisaca y Potosí, en Bolivia. Es un aguardiente destilado, producido con uva moscatel de Alejandría cultivada a 1.800 metros de altura y añejado en tanques de acero inoxidable. Se puede beber puro, pero la forma más popular es el chuflay, combinado con soda, limón y hielo. O como té con té: un chorrito de singani en el té caliente. El más prestigiado es el Casa Real, de Tajira, cuya versión Gran Singani ganó en 2009 el premio Vinalies Catad’Or América Latina como el mejor destilado del mundo. Fanático de esta destilería, el cineasta norteamericano Steven Soderbergh se llevó el año pasado una partida de 12.000 botellas para comercializarlo en Estados Unidos bajo una marca propia, Singani 63.

Malbec Luján de Cuyo

El aterciopelado malbec es la cepa emblema de Argentina, introducida a mediados del siglo XIX desde Burdeos, Francia. 86% de las hectáreas plantadas con esta uva están en el departamento Luján de Cuyo, Mendoza, región que obtuvo en 1993 la Denominación de Origen malbec Luján de Cuyo, la primera que se implementó en Sudamérica para un vino tranquilo (no espumante). En esta zona, a 1.000 metros sobre el nivel del mar, a la uva casi no la afectan plagas, así que no se trata con químicos y la mayoría de los vinos producidos son orgánicos. Uno de los más premiados es el malbec Single Vineyard Las Compuertas (antes llamado Afincado) de la viña Terrazas, en viñedos que fueron plantados en 1929 al pie de la cordillera. La revista Wine Advocate le dio 93 puntos a la cosecha de 2007, a la que el periodista Jay Miller describe como “un malbec elegante con un equilibrio impecable”. En www.BBVinos.com cuesta $33.500.

El polémico pisco

Aunque en sus tratados de libre comercio Perú busca que se reconozca como pisco solo al peruano, argumentando que su pisco está protegido como D.O. por una ley peruana desde 1991, lo cierto es que, como Denominación de Origen propiamente dicha, el pisco también existe en Chile desde 1927 y distingue al aguardiente de uva producido y embotellado en las III y IV regiones. Es decir, son declaraciones de origen homónimas. Chile ha obtenido reconocimiento para su pisco en cerca de 40 países y la chilena Capel es la única marca de pisco que comercializa más de un millón de cajas al año en el mundo. Sin embargo, en la exportación de piscos prémium, Perú sigue reinando. Chile, de hecho, es el segundo país que más compra pisco peruano después de EE.UU. Uno de los más premiados es el pisco Portón, de La Caravedo, la destilería más antigua de América (1684) en Ica. Es un mosto verde acholado, es decir, que se destila cuando aún la fruta no finaliza su fermentación, para una mayor complejidad de sabores. Disponible en Tienda Wain o La Vinoteca a $ 26.900.

El cabernet sauvignon chileno

Aunque el carmenère se ha promocionado como la cepa emblema del país, desde que en 1998 se descubrió que esta uva que se creía extinta desde el siglo XIX en Europa, había sobrevivido 200 años en viñedos chilenos confundida con el merlot, en Chile el rey indiscutible sigue siendo el cabernet sauvignon. Es, lejos, la cepa más cultivada y consumida en Chile, con 338 millones de litros producidos en 2012 versus 85 millones de litro de carmenère, según el informe de producción de vinos de 2012 del Servicio Agrícola Ganadero. El crítico especializado en vinos Patricio Tapia destaca el cabernet sauvignon Domus Aurea, de la viña Clos Quebrada de Macul, una de las zonas más tradicionales del vino chileno en Peñalolén, cuya cosecha de 2006 obtuvo 94 puntos en la guía Wine Spectator y la de 2008 fue elegida Mejor Tinto de Chile, con 96 puntos, por la guía Descorchados 2013. “Es el cabernet que tiene más carácter chileno y sentido de lugar”, dice. $ 47.900 en la tienda BBvinos. www.BBvinos.com

Pajarete del Huasco

La fabricación de este vino generoso y dulce de 14° de alcohol, elaborado con uvas moscatel y negra país, llegó al valle del Huasco en el siglo XVII, junto con los jesuitas españoles. Avalado por una Denominación de Origen acotada a la región de Atacama (Artículo 28 de la Ley 18.455, que también otorga Denominación de Origen al pisco de la III y IV regiones y al vino asoleado producido entre el río Mataquito y el Bíobío), es un vino que tradicionalmente las familias del Valle del Huasco producían para su propio consumo, pero desde 2008 comenzó a profesionalizarse su elaboración con la creación de la Asociación de Productores de Pajarete. El más alabado es el de la Viña Armidita, que en diciembre pasado obtuvo 97 puntos en la Guía Palacio 2013 de vinos iberoamericanos. La botella cuesta $ 9.700 en la tienda BBVinos. www.BBvinos.com

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